KPMG: Retención en la fuente en contratos de consultoría

Por: actualicese.com
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Publicado: 18 de diciembre de 2006
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Cómo se aplica la retención en la fuente en los contratos de consultoría y de administración delegada?

Respuesta.

- CONTRATO DE CONSULTORÍA

Con el ánimo de definir el contrato de consultoría para propósitos fiscales, el concepto unificado de IVA número 03 de julio 12 de 2003, proferido por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), recurre a la definición de la Ley 80 de 1993, de acuerdo con la cual son contratos de consultoría los que celebren las entidades estatales referidos a los estudios necesarios para la ejecución de proyectos de inversión, estudios de diagnóstico, prefactibilidad o factibilidad para programas o proyectos específicos, así como las asesorías técnicas de coordinación, control y supervisión.

De igual manera la Dian señala que también son considerados como contratos de consultoría los que tienen por objeto la interventoría, asesoría, gerencia de obra o de proyectos, dirección, programación y la ejecución de diseños, planos, anteproyectos y proyectos.

En cuanto al tratamiento tributario aplicable a esta clase de contratos, precisamos que de conformidad con lo dispuesto por el artículo 5 del decreto reglamentario 1354 de 1987, la tarifa de retención en la fuente será del 2 por ciento en los contratos de consultoría de obra pública que celebran las personas jurídicas con la nación, departamentos, intendencias, municipios, comisarías, el distrito especial de Bogotá, los establecimientos públicos, las empresas industriales y comerciales del Estado y las sociedades de economía mixta en las que el Estado posea el 90 por ciento o más de su capital social, cuya remuneración se efectué con base en el método del factor multiplicador señalado en el artículo 34 del decreto 1522 de 1983 y los literales a, y d del artículo 35 del mismo decreto, tarifa que se aplicará sobre la totalidad de los pagos o abonos en cuenta efectuados al contratista.

En breve, de acuerdo con la doctrina de la Dian el factor multiplicador consiste en imputar al contrato los costos directos por sueldos del personal vinculado con carácter exclusivo al proyecto afectado por un multiplicador convenido entre el cliente y el profesional para absorber las prestaciones sociales inherentes a los sueldos, los costos indirectos y la utilidad del ingeniero así como los costos directos distintos a sueldos, adicionados con un pequeño porcentaje por su administración.

Así las cosas, cuando se trate de contratos de consultoría celebrados con personas naturales, intervenga o no el precitado factor multiplicador, la retención en la fuente será del 10 por ciento. Tratándose de personas jurídicas o de personas naturales con contratos que superen en el año la suma de 66.888.000 pesos (año base 2006) la retención será del 11 por ciento sobre el valor total del pago o abono en cuenta derivados del contrato.

- CONTRATO CELEBRADO BAJO LA MODALIDAD DE ADMINISTRACIÓN DELEGADA

A su vez, el concepto unificado de IVA número 03 de julio 12 de 2003 se encargó de definir lo que debe entenderse por contrato de Administración Delegada para propósitos fiscales.

Así, de conformidad con la doctrina de la Dian el contrato de administración delegada es una modalidad del contrato de mandato por medio de la cual un contratista, por cuenta y riesgo del contratante, se encarga de la ejecución del objeto del convenio; en tales eventos el contratista es el único responsable de los subcontratos que celebre.

Para el efecto, la Administración de Impuestos considera que lo anterior, conlleva que el contratista preste un servicio al contratante (prestación de hacer) consistente en encargarse de la ejecución del objeto del convenio (administrar, ejecutar una obra, etc.).

En los contratos de construcción celebrados bajo la modalidad de administración delegada, el contratante practicará la retención en la fuente sobre el valor de los pagos o abonos en cuenta efectuados a favor del contratista por concepto de honorarios.

A su vez el contratista practicará las retenciones correspondientes sobre todos los desembolsos que realice como resultado de la obra y deberá cumplir con todas las obligaciones inherentes al agente retenedor, considerando su calidad de contratante.

Lo anterior, de conformidad con lo preceptuado por el artículo 2 del decreto 1809 de 1989. Norma que adicionalmente señala que las facturas de las compras efectuadas por el contratista, así como los demás documentos que sirvan de soporte para solicitar costos y gastos, deberán figurar a nombre del contratista y del contratante.

A continuación encontrará una tabla en la que resumimos las tarifas de retención en la fuente aplicables tratándose de pagos o abonos en cuenta en contratos de construcción de obra material de inmueble cuando se pacten bajo el sistema de administración delegada. (ver tabla)

Aplicaría la limitación de costos y deducciones consagrado en el artículo 177-1 del Estatuto Tributario por concepto de intereses pagados sobre préstamos obtenidos en la compra de acciones, cuando el inversionista no percibió dividendos en el año?

Respuesta. En primer término y con el fin de contextualizar el tema, nos permitimos a continuación citar el texto de la norma en comento. Veamos:

“Art. 177-1. Límite de los costos y deducciones. Para efectos de la determinación de la renta líquida de los contribuyentes, no son aceptables los costos y deducciones imputables a los ingresos no constitutivos de renta, ni de ganancia ocasional, ni a las rentas exentas…”.

De conformidad con lo dispuesto por la precitada norma, en el evento en que los dividendos se distribuyan al inversionista como no gravados de acuerdo con lo previsto por los artículos 48 y 49 del Estatuto Tributario, la deducción de los intereses pagados por la compra de la inversión no será procedente.

Al respecto se pronunció recientemente la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) mediante concepto número 83818 de septiembre 28 de 2006, en el cual reitera su doctrina en el siguiente sentido:

“Al respecto atentamente le manifiesto que, tal como lo señala el apartado final del citado concepto, la deducción de los intereses pagados sobre préstamos obtenidos por la compra de acciones o aportes está sujeta a la limitación del artículo 177 – 1 del Estatuto Tributario cuando los dividendos o participaciones derivados de la inversión se percibían como no constitutivos de renta”.

Adicionalmente, el concepto de la referencia señala que si se pagan intereses sobre préstamos obtenidos para la compra de acciones o aportes en un año en el cual no se distribuyen dividendos al inversionista, no se aplica la limitación establecida en el artículo 177-1 del Estatuto Tributario.

En palabras de la Administración de Impuestos:

“Es claro que no se aplica la limitación establecida en el artículo 177-1 del Estatuto Tributario, en tanto que la norma está concebida sobre el supuesto de la imputación de costos o deducciones a ingresos no gravados, imputación que sencillamente, no tiene lugar cuando no se obtienen dividendos.

(…) en estas condiciones, los intereses pagados no son imputables al ingreso, sino a la actividad del inversionista y en tal sentido, son fiscalmente deducibles puesto que como lo señala el mismo concepto 048168 de 2006, guardan relación de causalidad con la actividad productora de renta”.

 

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Última actualización: diciembre 18, 2006 | Volver al inicio de esta sección
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