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Apuntemos con el dedo a un paÃs de Sudamérica. Llegamos a Chile. Resulta que el próximo 30 de mayo más de 300 empresas deberán informar sus estados financieros bajo la nueva norma contable de IFRS, y la mitad de ellas lo hará por primera vez bajo ese formato.
Y pese a que el nuevo estándar permite unificar los criterios contables a nivel mundial, ya que es exigido y aplicado en cerca de 100 paÃses, y por otra parte, aumenta las variables de información, ha generado resistencia entre varios actores, entre ellos las compañÃas. Falabella, por ejemplo, en boca de su gerente general, Juan Benavides, asegura que el nuevo sistema tiene “costos muy elevados, no sólo monetarios sino de estructura y procesos y con beneficios inciertos”, y por ende considera que “en ningún caso mejora las prácticas contables aplicadas en Chile”.
Es verdad. Siempre existirán problemas cuando se empieza a implementar un sistema nuevo, pero los primeros pasos ya se están dando. Si embargo, en Colombia, apenas se dice que en el próximo mes de junio se estarán evaluando propuestas, candidatos y mesas de trabajo alrededor de este tema de los IFRS. Definitivamente estamos atrasados.
Según Dinero, es muy probable que durante los próximos meses el tema se acelere con la conformación del Consejo Técnico de la Contabilidad Pública, entidad encargada de formular recomendaciones y marcar el plan de trabajo para los próximos dos años.
Asà muchas empresas ya estén invirtiendo en procesos de capacitación por parte de sus empleado, el conocimiento del grueso del sector empresarial sobre las Normas Internacionales de Información Financiera y sus implicaciones sigue siendo bajo. “Las empresas saben que viene un cambio en materia de contabilidad, pero no saben cómo las va a afectar. Por esto, la mayorÃa deberÃa empezar no solo a capacitarse sino a medir el impacto sobre sus sistemas de información, procedimientos y polÃticas para arrancar su plan de conversión”, afirma Felipe Jánica, socio lÃder de IFRS de Ernst & Young Colombia.
Regresando al paÃs austral, según Estrategia Online, un buen primer trimestre exhibieron las empresas pertenecientes al mercado de capitales. Las empresas que están metidas de lleno con IFRS han tenido ganancias globales por US$1.266 millones, implicando una expansión de 50% respecto a doce meses antes.
Partiendo por la banca, ésta finalizó el primer trimestre con un beneficio 63,3% superior a la de igual perÃodo de 2009, al alcanzar unos US$776 millones. Otro sector con buenos y grandes avances respecto a 2009, fueron las compañÃas de seguros de vida, las que sumaron ganancias por US$241 millones implicando una participación de 19% sobre los beneficios del sistema total. Saltos importantes en términos de resultado final también se anotaron las Administradoras de Fondos de Pensiones, al totalizar ganancias por US$139 millones entre enero y marzo, el doble de las computadas doce meses atrás.
Para el Supervisor de AuditorÃa Rodrigo Ayerbe, compañÃas de la Unión Europea, Australia y Sudáfrica han visto beneficios por la adopción de IFRS, y entre ellos sobresalen: un lenguaje de reporte común a nivel mundial, los reportes financieros normalmente se hacen más claros y simples, asà como el acceso al capital es a menudo más sencillo como consecuencia de la comparabilidad de los estados financieros en los diferentes paÃses. Las anteriores representan ventajas competitivas vitales para un mercado cada dÃa más global.
Como lo afirma en Occidente la conversión a IFRS requiere de cambios significativos en los sistemas de información, los requerimientos de contabilidad necesitan ser integrados en el proceso de transformación, esto significa que los gerentes de contabilidad juegan un rol de lÃderes en la planeación e implementación de esta conversión para asegurar la apropiada integración de los indicadores de control y desempeño.
Tenga claro que este no es un tema sólo para Contadores, todos los miembros de una compañÃa tienen que estar involucrados en el proceso. Bancos, proveedores, clientes, reguladores, analistas financieros y de crédito, agencias calificadoras, entre otros, deberán aprender a leer e interpretar la información financiera de manera distinta. “Son informes más detallados y con mayores requerimientos de información. Hay normas especÃficas para diferentes industrias, pues no es lo mismo, por ejemplo, el manejo de los inventarios en un almacén de cadena que en una petrolera”, afirma Juan Carlos Sánchez de Deloitte en Dinero.
Por su parte, las universidades ya están realizando diplomados y especializaciones para actualizar a empresas y egresados sobre normas internacionales, pero se ha hecho poco a nivel de pregrado. “Hay que cambiar el perfil de los nuevos contadores mientras los viejos tendrán que tener una mente más abierta para entender el cambio”, como lo indica Orlando Garcés, asesor de Superservicios.
“La unificación del lenguaje contable colombiano con estos estándares contribuirá a una mayor competitividad e internacionalización de las empresas colombianas, facilitará la atracción de inversión extranjera, generará oportunidades para los contadores, reducirá los costos de transacción en empresas de todos los tamaños y proveerá mayor transparencia y mejor información a quienes suministran recursos a las Mipyme, permitiendo un ágil acceso al crédito y a la formalización empresarial”: Luis Guillermo Plata, ministro de Comercio, Industria y Turismo.
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