
En mi concepto, las mismas Superintendencias no estaban preparadas para el control y vigilancia del tema. Esto lo menciono porque solo se pronunciaron a la comunidad durante este año 2012, salvo pocas excepciones, y no realizaron un seguimiento a tan importante cambio desde la expedición de la Ley 1314.
Por eso, al encuestar a las empresas en este año, después de abril, mayo e incluso junio el resultado era de esperarse. Las encuestas ya las habían realizado desde el año 2010 distintas multinacionales de auditoría y los resultados eran preocupantes. Lamentablemente, solo hubo reacción cuando el plazo llegó a su vencimiento.
Otra situación que no puedo dejar pasar es que todo el mundo académico se concentró en NIIF Plenas y dejó a un lado las NIIF para Pymes, es decir, nuevamente el sector más indefenso son las empresas micros, medianas y pequeñas.
Lo primero, abrir la posibilidad de continuar el proceso por parte de aquellas que ya lo iniciaron. Segundo, hacer un seguimiento del proceso por parte de las Superintendencias a las empresas a su cargo.
Tercero, agilizar el proceso normativo que permita definir de una vez por todas cuáles serán las reglas de juego a seguir. Cuarto, definir con anticipación el tipo de informes que requerirán los entes de vigilancia para que las empresas definan con tiempo los ajustes a sus procesos.
Quinto, un pronunciamiento oficial de la DIAN sobre la metodología que los contribuyentes tendrán que aplicar para efectos de sustentar declaraciones, inspecciones tributarias y demás actos administrativos.
De igual manera, determinar los momentos en los cuales se causarán temas tales como IVA o retenciones, manejo de bases para impuestos municipales, y todo aquello que cambia con motivos de la medición financiera de las cifras. ¿Cual será la metodología para realizar la información exógena, es decir, las cifras de las facturas o el momento del reconocimiento bajo NIIF?
En resumen, el ámbito tributario no ha tenido todavía la discusión debida y por dicho motivo la DIAN debe pronunciarse al respecto.
La DIAN silenciosamente ha venido realizando su propio proceso. Para sorpresa de muchos, en forma individual hubo más acogida que de forma institucional, es decir, los funcionarios se han estado capacitando por su cuenta y han tomado el tema muy en serio, porque saben que este paso genera grandes impactos en los cambios y metodologías.
A pesar que de manera oficial no hemos recibido la opinión de la entidad, puedo confirmar que existen funcionarios preparados para afrontar el tema. Personalmente hubiera preferido un pronunciamiento oficial dada la injerencia que la DIAN tiene sobre el público empresarial.
Sin embargo, es necesario un pronunciamiento oficial sobre el tema puesto que al analizar las NIIF, las inquietudes tributarias son muchas y deben ser aclaradas oportunamente.
El primer aspecto es la capacitación para entender el tema y realizar un proceso de ajuste sobre la empresa. Esto no solo para el contador sino también para toda el área contable quien es la menos preparada para afrontar este proyecto y quien procesa todos los hechos económicos de la empresa.
El segundo aspecto, y para mi el mas importante, es la participación de la alta gerencia en el proyecto NIIF para que no sea únicamente el área contable quien deba afrontar esta obligación.
La tercera actividad es evaluar tanto el impacto financiero inicial como los ajustes que se deban realizar para efectos de reconocimiento de ingresos y gastos, y por supuesto de activos y pasivos. Lo anterior puede implicar ajustar procesos para efectos de NIIF y controles para sustentaciones fiscales.
Las directivas deben tener en cuenta que la información financiera dista de la tributaria y que ambas deben ser controladas simultáneamente.
La cuarta actividad para las empresas es la evaluación de su aplicativo contable y ERP de tal manera que pueda afrontar el control de las diferencias contables y tributarias generadas por las transacciones que realiza una empresa.
Por último, este proceso tomó a muchas casas de software por sorpresa, situación que solo se ha venido subsanando en los últimos meses. Conozco el caso que muchas empresas pararon su proceso de compra de un aplicativo hasta tanto no vieran las soluciones que proveerá el software en esta materia.
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