El flojo sistema normativo del país hace que millonarios colombianos no existan para la DIAN y se escondan detrás de empresas extranjeras. Aunque los impuestos que se evaden son una cifra misteriosa dado que poco se sabe de las empresas que refugian sus dineros en paraísos fiscales, se calcula que el monto podría ascender a los 3.000 millones de dólares anuales.
