Muchas empresas no tienen mensajeros, pero les pagan a personas ajenas a la empresa para que les hagan diversas diligencias en el día o en la semana. Lo mejor es hacer un contrato de servicios y tener muy claro que no puede existir subordinación.

Muchas empresas no tienen mensajeros, pero les pagan a personas ajenas a la empresa para que les hagan diversas diligencias en el día o en la semana. Lo mejor es hacer un contrato de servicios y tener muy claro que no puede existir subordinación.