El seguimiento hecho por la Policía Antinarcóticos y la Superintendencia Financiara a las transacciones de estas empresas hace parte de la segunda fase a una red de lavado de activos al servicio de ‘los Paisas’ y de la ‘Oficina de Envigado’, que tenía tentáculos en nueve países, entre los que están Estados Unidos, Italia y hasta China.
