[La Patria ] Ley de Factoring

  • Publicado: 2008/09/23
  • Última Actualización: 2008/09/23
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Por Luis Alfonso Arias Aristizabal

El factoring no es otra cosa que una alternativa que poseen los empresarios para obtener una financiación, muy fácil, distinta a la del crédito bancario.

Estoy seguro de que muchos de ustedes han oído mencionar el término “factoring”. Y aunque no se trata de una palabra de nuestro idioma, la verdad es que resulta muy común en el ambiente de las finanzas y la economía. La mayoría de autores que he consultado coinciden en afirmar que se trata de un término que surgió de la doctrina económica de Estados Unidos y se tomó textualmente para el idioma español en razón a la dificultad de encontrar una palabra que identifique claramente la actividad que representa.

¿Sabe usted qué es el “factoring”? Para empezar digamos que se trata de una actividad perteneciente al campo de las finanzas. El factoring no es otra cosa que una alternativa que poseen los empresarios para obtener una financiación distinta a la del crédito bancario.

¿Cómo?, muy fácil. Si un empresario emite una factura por la venta de un producto o servicio y las condiciones del comprador le exigen esperar 30, 60 o más días para recibir el pago correspondiente, el factoring le va a permitir acudir a un tercero, que la ley denomina “factor”, para venderle esa factura y de esta manera obtener el dinero de forma inmediata. Por supuesto que el comprador de dicha factura (factor) le pagará un valor menor por ella, pues el negocio de él es precisamente comprar facturas por debajo de su monto, para conservarla hasta el día de su vencimiento y de esta manera obtener el 100% de la misma.

Pues bien, recientemente el Congreso colombiano aprobó la ley 1231 de 2008, mediante la cual modificó el Código de Comercio y reglamentó el factoring en nuestro país. Y lo primero que hizo fue darle el carácter de título valor a la factura, estableciendo unos requisitos a la hora de expedirla: que el comprador o beneficiario del servicio acepte de manera expresa el contenido de la factura y que conste el recibo de la mercancía o del servicio indicando el nombre, identificación o la firma de quien recibe, además de la fecha de recibo. Tres días antes de su vencimiento para el pago, el legítimo tenedor de la factura informará de su tenencia al comprador o beneficiario del bien o servicio.

En términos prácticos, el factoring se convierte en una poderosa herramienta para las Microempresas y Pymes (Pequeñas y Medianas Empresas) en Colombia; para las microempresas, el acceso al crédito bancario es muy limitado y para las Pymes, a pesar de algunos avances, la obtención de un crédito aún presenta serias dificultades, lo cual limita su posibilidad de llevar a cabo inversiones de largo plazo para su modernización y reconversión productiva.

Esperemos pues que esta nueva reforma al Código de Comercio sea aprovechada inteligentemente por los empresarios colombianos, caracterizados siempre por su creatividad y audacia a la hora de enfrentar los obstáculos para obtener capital de trabajo para su negocio. Y confiemos, así mismo, que esta sea una buena opción para limitar el radio de acción de los usureros y los agiotistas que saben pescar en río revuelto. Y para que los padres de la patria no nos digan que están ‘descubriendo el agua tibia’ dejemos en claro que el factoring es usado masivamente, desde hace mucho tiempo, en Gran Bretaña, Italia, Francia, Japón, España, Holanda, Irlanda, Estados Unidos, Brasil, Chile, Uruguay, entre otros países, y a partir del próximo mes de octubre en Colombia. Así que, pequeños y medianos empresarios, a vender la cartera de su empresa.

Fuente: La Patria