
Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vio a un hombre chino poniendo un plato con arroz en la tumba vecina.
El vecino se dirigió al chino y le preguntó:
-”Disculpe señor, ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz…?”
Y el chino respondió
-”Sí, cuando el suyo venga a oler sus flores…”…
Moraleja: Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente. No juzgues… solamente comprende…, y si no puedes comprenderlo…, RESPETALO.
*Compartirdo por Edmundo Alberto Flórez Sánchez
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