
Apertura Mental
La mente como una casa; tiene sus dimensiones, sus variaciones, sus rincones, su espacio propio en el que se encuentran los diferentes aspectos del conocimiento y la experiencia adquiridos; la buhardilla en la que se conservan aquellas cosas que no queremos botar  y  el sótano que no ve la luz pero al que hay que acudir cuando se quieren mejorar los cimientos.
La persona, habitante del lugar, se mueve cómodamente por los sitios conocidos, se siente protegida en su hogar hecho de certezas y relaciones esperadas. Un espacio en el que el tiempo parece haberse detenido. Un Universo.
Pero ¿qué sucede cuando hay la necesidad de cambiar, cuando una nueva arquitectura desplaza la antigua y nos vemos forzados a adaptarnos?
Es entonces cuando tenemos que abrir puertas y ventanas, (tumbar paredes y cercas, mover las bases), encender los sentidos para captar los nuevos aires, las fragancias desconocidas.
El Universo se transforma en Multiverso, y nos damos cuenta de que hay muchos lugares diferentes y muchas formas de habitarlos. Vemos que para cambiar tenemos que abrir, no solo la mente, sino también los brazos a las nuevas ideas, al nuevo clima (porque hasta eso ha cambiado).
Abrir la mente es aceptar la diversidad, encontrar relaciones, conectarse con el entorno, sentirse propietario de la cultura del planeta. Dejar, por un momento de manifestar objeciones para entrar en sintonÃa con el mundo, considerarse parte de él, de su conciencia y de su creatividad.
Autor
Jaime Arbeláez Botero
Consultor Creatividad e Innovación
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