Sigo con la ironía, este es mi tercer episodio con lo cual intento demostrar que los criminales de cuello blanco se lucran cada vez más y con la mirada impávida de nuestras “ias”, la contraloría, la auditoria, la veeduría, la procuraduría, la fiscalía y súmele la oficina del “Sar Anticorrupción” y hasta la del defensor del pueblo, y todos calladitos, aquí no pasa nada y eso que tenemos tratados internacionales para luchar contra la corrupción y el crimen de cuello blanco, ahora el turno es para estos “Padres de la Patria”
