Ha llegado la hora para hacer un alto en nuestras labores cotidianas de trabajo; en otras palabras para tratar de no pensar en las reformas tributarias, laborales, en los posibles incrementos salariales, en la conciliación de los saldos contables y fiscales, en las provisiones; en fin, en todo lo que se tiene que hacer para culminar a buen juicio nuestras labores como Contadores.
