Preguntas curiosas en las asambleas sobre estados financieros – Gabriel Vásquez Tristancho

Por: Gabriel Vásquez Tristancho
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Publicado: 30 de marzo de 2011

Gabriel Vásquez TristanchoCon varios colegas en algunas tertulias, pusimos el tema de las preguntas “aburridoras” sobre los estados financieros que algunas veces realizan los asistentes a las asambleas de accionistas, incluso en las juntas directivas.  Pareciera que los que no tienen formación financiera fueran los que tienen mayores dudas de interpretación, pero en ocasiones algunos expertos que asisten a las reuniones, no como responsables de la información sino como miembros de dichas juntas directivas o de asambleas, también realizan apreciaciones bien incoherentes.

Es interminable la lista, comentamos algunas experiencias.  Con la experta financiera Claudia Tatiana Suárez Ortega, nos dimos en la tarea de mirar algunos temas que con mayor frecuencia se presentan.  Comencemos con la teoría de los ascensores.  Consiste en preguntar por qué suben o bajan algunas partidas. Realizan relaciones incoherentes tales  como si la utilidad bajó de un año a otro, por qué subieron los saldos en bancos?. ¡Los inventarios subieron 1.500 millones, qué despilfarro de plata, comentó algún miembro de junta directiva en una pretemporada de producción en junio, de una importante compañía de confecciones! Le respondimos que era un comportamiento normal en todas las pretemporadas, que luego se iría disminuyendo en la medida que se iban despachando los pedidos de diciembre. O peor aún cuando en la presentación de estados financieros el contador o el gerente comienza a describir las partidas que subieron o las partidas que bajaron, pero sin dar explicación de las posibles causas.  Cosas como, ¡la caja subió, en cambio los bancos bajaron, pero observen como subieron los pasivos,……!

La pregunta del millón.  ¿Dónde está la plata de las utilidades?  Tenaz, cuando se explica que puede estar en el capital de trabajo o en activos no corrientes. ¿Donde están las reservas que se apropiaron el año anterior para compra de activos? ¿Dónde están los activos?, ¿Dónde está el dinero?. ¿Dónde está el dinero de la depreciación, si no es gasto en efectivo y disminuye mis utilidades?

Otra teoría es buscar la partida más alta y comenzar a cuestionar.  Por ejemplo, ¿Por qué ganan tanto los vendedores en esta compañía? Hay que reducirles el sueldo para aumentar las utilidades. Casi le respondo que de paso quebraríamos la empresa sin vendedores. O ¿por qué tan altos los gastos de mercadeo? ¡Yo vendo en mi empresa sin estudios de imagen ni de producto y me va mejor! ¡Yo no necesito dejarle las utilidades al periódico!

Alguna vez, explicando los estados financieros de una universidad, le decía a una persona que preguntó por qué la nómina era el costo más alto, le respondí, tal vez de manera poco benevolente, que si hiciéramos camisas el costo más alto sería la tela, o si construyéramos edificios de los costos más altos serían el cemento y el hierro.

O que tal ésta.  ¡Yo quiero ver los balances consolidados! Cuando le respondimos que la compañía no era matriz y que no había grupo económico, nos respondió quien hiciera la afirmación y reclamo que eso no tenía importancia, que de todas formas quería ver balances consolidados que tenían toda la información.

Como todo se vuelve moda. Con la aplicación futura de las normas internacionales de contabilidad  en Colombia, algún miembro de una asamblea nos dijo que no quería ver los estados financieros en lenguaje “chichombiano”. Que si queríamos exportar o tener negocios con el exterior, deberíamos presentarlos bajo normas internacionales, pero ya, porque el mercado no da espera.

“Señor gerente, explíqueme por qué en el presupuesto hay cifras diferentes a las que tiene en el balance y el estado de pérdidas y ganancias”.  “Yo quiero ver la misma presentación y las mismas cifras en ambos los dos lados”.  “Esos balances no sirven, solo dicen mentiras”.

Ni que hablar de las conciliaciones contables y tributarias, ahora que se discutieron los efectos del impuesto de patrimonio causado el 1 de enero del 2011. ¿El patrimonio del balance de la sociedad da 14 mil millones, cuánto nos vale el impuesto de patrimonio? ¿Por qué dice que el patrimonio de la declaración de renta solo da 2 mil millones? Explíqueme por qué en la declaración de renta hay 500 millones de pérdidas y en el estado de resultados hay 600 millones utilidades.  Si viene la DIAN nos va a cobrar una multa terrible por evasores.

Cordialmente,

Gabriel Vásquez Tristancho
Columnista Vanguardia Liberal
Socio Impuestos Baker Tilly Colombia
E-mail:  gvasquez@bakertillycolombia.com

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Última actualización: 03/30/2011 | Volver al inicio de esta sección
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