|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
3. Juego cuando quiero y donde quiero
Hace cinco años la tienda de deportes Carlos Barrabés, en Huesca, España, tenÃa 180 metros y cuatro empleados. Hoy tiene tres mil metros y 50 empleados. Todos saben mandar un e-mail. “En Internet te conviertes en multinacional con los recursos de una pequeña empresa”, dice Barrabés. “En Internet la empresa no tiene que buscar el beneficio inmediato sino el valor a mediano y largo plazo. En la red yo soy igual que El Corte Inglés o Decatlón. Imposible competir con ellos en la calle. Pero en Internet es posible.
De repente me tengo que preocupar por la economÃa mundial, la crisis de Suramérica o la nueva legislación de impuestos en Estados Unidos o los efectos de sub-prime. Todo nos afecta y más vale que nos lo metamos en la cabeza o nos llevarán por delante. La grandeza de Internet es que una empresa creativa, flexible y rápida no tiene lÃmites. Es importante que las empresas pequeñas se muevan en la red, porque son el futuro, son las que tienen creatividad, las que apuestan su propio dinero; además, generan empleo y riqueza para el paÃs”.
En Estados Unidos, alrededor de Internet han surgido las VC (Venture Capitalist), dedicadas a financiar empresas innovadoras a cambio de 25% de las acciones. Andy Grove, ex ejecutivo de Intel, dio el aviso: en cinco años la empresa que no trabaje en Internet no existirá. Lo peor, según otros gurús, es que el plazo se ha quedado desfasado. Con tres años bastará.
Nota: Estudio en el cual colaboraron 15 intelectuales, académicos, cientÃficos y estudiosos españoles de Internet obtenido de El PaÃs-España, abril de 2008
¿Hemos cometido un error? ¡Reporta una corrección!
Comentarios