Acceso en iguales condiciones al mercado laboral para los profesionales de las distintas universidades colombianas – Hernando Bermúdez Gómez


7 octubre, 2016
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

Nos ha llamado poderosísimamente la atención el proyecto de ley 062/16C “por medio de la cual se garantiza el acceso en iguales condiciones al mercado laboral para los profesionales de las distintas universidades colombianas.” El artículo 3° dice: “Todo empleador que someta a juicio la universidad de la cual procede un profesional y excluya instituciones de educación superior autorizados por el Ministerio de Educación Nacional cuando exista un proceso de selección de personal, será sancionado. Para sus efectos, el Gobierno nacional reglamentará y propondrá las medidas correspondientes.”. Estamos seguros que muchos académicos y aún más egresados y estudiantes, apoyarán esta propuesta.

Nosotros somos enemigos de toda forma de discriminación, aun sabiendo que hay varias circunstancias lábiles. Pero también somos decididos partidarios de la justicia y la equidad.

Hace mucho tiempo aprendimos que los estudiantes se hacen a sí mismos, superando las deficiencias de sus centros de estudio. Por lo tanto nos tomamos el trabajo de poner atención a todos, porque oyéndolos nos damos cuenta de quién tiene algo que decir.

Pero de allí a considerar que todos son iguales hay un océano de diferencia. Queramos que no, hay unos pocos estudiantes y egresados verdaderamente sobresalientes y otros pocos que son altamente deficientes, en forma tal que difícilmente superarán esa situación. En el medio se encuentra la gran mayoría, personas que con dedicación y método pueden actuar con competencia en los más diversos campos del ejercicio profesional. Por lo general, cuestión que ha estudiado y explican la sicología y la sociología, los del medio excluyen a los más capaces y a los menos. Incitan a todos a ser del montón.

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No somos los mejores defensores de la acreditación de instituciones o programas, en especial porque no compartimos la dictadura de los pares. Pero pensar que todos los establecimientos educativos son equivalentes es totalmente contraevidente. Porque una cosa es que un estudiante puede ir mucho más allá que sus profesores y compañeros y otra creer que da lo mismo tener o no tener biblioteca, laboratorios, salones de reunión, programas de práctica, etc.

Creemos que muchos hacen grandes y diligentes esfuerzos en sus circunstancias y a estos consideramos nuestra comunidad. En cambio, nos sentimos ajenos de los docentes llenos de títulos académicos que respiran cierta soberbia. Esta nos repugna, mientras la humildad nos seduce.

No nos engañamos. Más de un profesional desprecia a los que proceden de ciertas universidades y otros tantos les responden tirándoles rayo. Ambos grupos están envenenados. Hay universidades procurando tener valores distintivos, que solo saben hablar de competir y muy poco de colaborar. Les gusta atesorar sin compartir. Se pierden de las delicias de la comunidad.

Hernando Bermúdez Gómez

Editor Contrapartida, Novitas, Registro Contable, Vademécum
Tomado de Contrapartida – De Computationis Jure Opiniones
Número 2357, octubre 3 del 2016

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Última actualización:
  • 7 octubre, 2016
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