Los ingresos, según el párrafo 2.25 del Estándar para Pymes, se dividen en ingresos de actividades ordinarias y en ganancias. En el siguiente editorial explicamos las características de cada una de estas categorías, y su respectiva clasificación como operacionales y no operacionales.
Los ingresos, según el párrafo 2.25 del Estándar para Pymes, se dividen en ingresos de actividades ordinarias y en ganancias. En el siguiente editorial explicamos las características de cada una de estas categorías, y su respectiva clasificación como operacionales y no operacionales.
El literal a) del párrafo 2.23 del Estándar para Pymes expone la definición de ingresos. Por otra parte, el párrafo 2.25 de la misma norma establece que los ingresos se dividen en ingresos de actividades ordinarias y en ganancias.
Según lo anterior, todo ingreso repetitivo, presupuestado y relevante suele cumplir con la definición de ingresos de actividades ordinarias.
La entidad puede seguir presentando sus ingresos ordinarios como operacionales y no operacionales, siempre y cuando queden separados de las ganancias, entendiendo que los ingresos operacionales son los más importantes, mientras que los no operacionales son ingresos secundarios, aunque sean ingresos de actividades ordinarias.