Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

Concepto 2014003017-001 de 28-02-2014


Actualizado: 28 febrero, 2014 (hace 10 años)

Superintendencia Financiera
Concepto 2014003017-001

28-02-2014

Depósitos de ahorro, reglamento, modificación.

Síntesis: Si un establecimiento pretende adicionar, incorporar o suprimir alguna o todas las cláusulas que componen un reglamento de un producto de la sección de ahorro que haya sido previamente aprobado por esta Entidad, se entenderá que se trata de una modificación a aquel que efectivamente se sometió al trámite de aprobación en su momento; y en esa medida, como se indicó, será necesario que se obtenga previamente la autorización de esta Autoridad.   

«(…) comunicación mediante la cual formula los siguientes interrogantes:

“1. ¿Tendría un Banco la potestad de prestar el servicio de depósito de ahorros, pactando con su cliente (persona natural o jurídica), términos y condiciones particulares y diferentes a aquellos que hacen parte del Reglamento de Ahorros aprobado por la Superintendencia Financiera?

2. ¿Tendría un Banco la potestad de pactar con un cliente (persona natural o persona jurídica) modificaciones a las cláusulas que hacen parte del Reglamento de Ahorros aprobado por la Superintendencia Financiera?

3. ¿Tendría un Banco la potestad de pactar con un cliente (persona natural o persona jurídica), cláusulas adicionales a aquellas que hacen parte del Reglamentos (sic) de Ahorros aprobado por la Superintendencia Financiera. De ser el caso, bajo qué supuestos y límites podrían efectuarse dichas estipulaciones? Es válido que el Banco y su cliente pacten cláusulas adicionales a las que hacen parte del Reglamento de Ahorros aprobado por la Superintendencia bajo el entendido que estas clausulas no contradigan, ni modifiquen las cláusulas que hacen parte del Reglamento de Ahorros aprobado por la Superintendencia Financiera y tampoco contradigan normas de orden público”.

Sobre el particular, consideramos pertinente efectuar los siguientes comentarios:

1.- En primer lugar, es importante recordar que de con fundamento en la facultad consagrada en el inciso primero del numeral 5 del artículo 127 del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero –EOSF-, las reglas previstas para el retiro de las sumas depositadas en la sección de ahorros de un establecimiento bancario, junto con los intereses devengados, deben sujetarse a la aprobación de esta Superintendencia.

En efecto en el citado numeral está previsto lo siguiente:

Artículo 127. CONDICIONES DE LOS DEPOSITOS DE AHORROS

1. Libertad para el recibo de depósitos. Todo establecimiento bancario podrá limitar la cantidad que un individuo o asociación pueda depositar en su sección de ahorros, a la suma que estime conveniente, y podrá también, a su arbitrio, negarse a recibir un depósito o devolverlo en cualquier tiempo total o parcialmente.

2. Depósitos de menores. Cuando se haga un depósito de ahorros por un menor a nombre de él, tal depósito debe ser mantenido por la exclusiva cuenta y en beneficio de tal menor de acuerdo con los términos del contrato, estará libre del control o embargo, de cualesquiera otras personas, será pagado con sus intereses a la persona a cuyo nombre haya sido hecho, y el recibo o cancelación de dicho menor será suficiente descargo para el establecimiento bancario por el depósito o cualquier parte de él.

3. Depósito en favor de terceros. Cuando se haya hecho un depósito de ahorros por una persona que haya pagado de acuerdo con los términos de dicho contrato en fideicomiso para otra, y no se haya dado al banco otro aviso posterior escrito de la existencia y condición de un fideicomiso legal y válido, en caso de muerte del fideicomisario, el depósito o cualquier parte de él, junto con sus intereses, podrá ser pagado a la persona para la cual fue hecho el depósito.

4. Depósitos conjuntos. Cuando se haga un depósito en nombre de dos personas y en forma tal que deba ser pagado a cualquiera de ellas, o a la que sobreviva, tal depósito y las adiciones que a él se haga después por cualquiera de dichas personas, será propiedad de los dos conjuntamente, se mantendrá con sus intereses, para el uso exclusivo de aquéllas, y podrá pagarse a cualquiera de las dos, mientras vivan ambas, o a la sobreviviente después de la muerte de alguna de ellas. Tal pago y el recibo de aquél a quien se haya hecho, serán descargos suficientes y válidos para el establecimiento, siempre que éste no haya recibido, antes de efectuarse dicho pago, una orden escrita para que no lo verifique, de acuerdo con los términos del contrato de depósito.

El hecho de hacerse un depósito en esa forma, libre de fraude o de influencia indebida, será prueba de la intención que tuvieron dichos depositantes de conferir derechos sobre tal depósito y sobre las sumas que se le agregarán, a favor del sobreviviente de ellos, en cualquier acción o procedimiento en que éste o el establecimiento bancario sea parte.

5. Reglas para el retiro de depósitos. Las sumas depositadas en la sección de ahorros de un establecimiento bancario, junto con los intereses devengados por ellas, serán pagadas a los respectivos depositantes o a sus representantes legales, a petición de éstos, en la forma y términos, y conforme a las reglas que prescriba la junta directiva, con sujeción a las disposiciones del presente numeral, los numerales 2., 3., 4., 6., y 7. del presente artículo y del numeral 2. del artículo 126 de este Estatuto y a la aprobación del Superintendente.

Tales disposiciones se fijarán en lugar visible del local donde se efectúen los negocios de la sección de ahorros y se imprimirán en las libretas u otras constancias de depósito suministradas por ésta, y serán prueba entre el establecimiento y los depositantes de las condiciones en las cuales se aceptan tales depósitos.

 El establecimiento bancario podrá en cualquier tiempo, en virtud de una resolución de la junta directiva, exigir que se le de aviso anticipado de sesenta (60) días para el pago de los depósitos de ahorros, y en este evento, ningún depósito será debido o pagadero hasta los sesenta (60) días después de que el depositante haya avisado su propósito de girarlo. Si tales depósitos no se hubieren girado quince (15) días después de vencido el término de los sesenta (60) días, no serán debidos o pagaderos en virtud o por razón de dicho aviso.

Nada de lo aquí dispuesto, sin embargo, podrá desvirtuar los contratos celebrados entre las instituciones bancarias y sus depositantes de ahorros, respecto al aviso del giro ni podrá tomarse como prohibición a tales establecimientos de hacer pagos de depósitos de ahorros antes de vencerse los expresados sesenta (60) días.

Ningún establecimiento bancario podrá convenir con sus depositantes de ahorros, en renunciar de antemano al expresado aviso de sesenta (60) días.

6. Libreta. Con excepción de lo dispuesto en el artículo 126 numeral 2o, ningún establecimiento bancario podrá pagar depósitos de ahorros, o una parte de ellos, o los intereses, sin que se presente la libreta u otra constancia de depósito y se haga en ella el respectivo asiento al tiempo del pago, salvo en aquellos casos en que el pago se produzca mediante la utilización por parte del usuario de un medio electrónico que permita dejar evidencia fidedigna de la transacción realizada.

La junta directiva de cualquier establecimiento bancario puede en sus reglamentos establecer que se haga el pago en caso de pérdida de las libretas u otras constancias de depósito o en otros casos excepcionales en que éstas no puedan presentarse sin pérdidas o grave inconveniente para los depositantes. El derecho de hacer tales pagos cesará cuando lo disponga el Superintendente, si éste se cerciorare de que tal derecho se ejerce por el banco de una manera inconveniente; pero pueden hacerse los pagos en virtud de sentencia u orden judicial.

7. Numeral modificado por la Ley 1555 de 2012, artículo 5º. Entrega de depósitos sin perjuicio de sucesión. Si muriere una persona titular de Depósitos Electrónicos a los que se refiere el artículo 2.1.15.1.1. del Decreto 2555 de 2010, o de una cuenta en la sección de ahorros, o de una cuenta corriente, o de dineros representados en certificados de depósito a término o cheques de gerencia, o de cualquier otro depósito cuyo valor total a favor de aquella no exceda del límite que se determine de conformidad con el reajuste anual ordenado en el artículo 29 del Decreto 2349 de 1965, y no hubiera albacea nombrado o administrador de los bienes de sucesión, el establecimiento bancario puede, a su juicio, pagar el saldo de dichas cuentas, o los valores representados en los mencionados títulos valores –previa exhibición y entrega de los instrumentos al emisor– al cónyuge sobreviviente, al compañero o compañera permanente, o a los herederos, o a uno u otros conjuntamente, según el caso, sin necesidad de juicio de sucesión. Como condición de este pago el establecimiento bancario puede requerir declaraciones juradas respecto a las partes interesadas, la presentación de las debidas renuncias, la expedición de un documento de garantía por la persona a quien el pago se haga y el recibo del caso, como constancia de pago. Por razón de tal pago, hecho de acuerdo con este numeral, el establecimiento bancario no tendrá responsabilidad para con el albacea o el administrador nombrados después”. (Resaltado nuestro).

2.- A su vez, estimamos necesario mencionar que de acuerdo a lo dispuesto en el numeral 1 del artículo 11.2.1.4.46 del Decreto 2555 de 2010 (antes artículo 55 del Decreto 4327 de 2005), la Dirección Legal para Intermediarios Financieros de esta Superintendencia, tiene la función de “Aprobar los reglamentos de los depósitos de las secciones de ahorro de los establecimientos de crédito y de las cajas de compensación familiar”.

3.- Además, cabe resaltar que las normas anteriormente citadas no diferencian expresamente si se refieren a personas naturales o jurídicas, por lo que se entiende que se aplican a ambas. Si bien pueden ser concebidos reglamentos con condiciones especiales en función de características particulares que les son predicables a personas naturales o jurídicas, por ejemplo, el caso de menores de edad, discapacitados, pensionados, entre otros, o por finalidad o destinación según intereses empresariales (por ejemplo, convenios para cuentas de nómina, cuentas AFC, etc), se recuerda que no pueden apartarse de la normatividad propia de la sección de ahorro y de las características propias del tipo de producto, de manera que tanto el clausulado general como particular serán objeto de revisión y aprobación por parte de esta Superintendencia.

4.- En esa medida, y en punto a su primera y segunda pregunta, procede indicar que tratándose de depósitos de las secciones de ahorro de los establecimientos de crédito, cualquier estipulación especial como modificación a la misma según el caso, deberán obtener la autorización previa de la Superintendencia Financiera de Colombia, en los términos de las normas anteriormente transcritas y cumpliendo además, con las disposiciones legales e instrucciones en materia de cuentas de ahorro y protección al consumidor.

Por su parte, si un establecimiento pretende adicionar, incorporar o suprimir alguna o todas las cláusulas que componen un reglamento de un producto de la sección de ahorro que haya sido previamente aprobado por esta Entidad, se entenderá que se trata de una modificación a aquel que efectivamente se sometió al trámite de aprobación en su momento; y en esa medida, como se indicó, será necesario que se obtenga previamente la autorización de esta Autoridad.

(…).»

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