El nuevo rol del contador público en época del COVID-19


15 abril, 2020
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

Termina el mes de marzo de 2020, que comenzó el 1.º con el Día del Contador Público en Colombia (celebrado desde 1975, es decir, hace 45 años) y siguió con el Día de la Mujer (marzo 8). Recordemos que la mujer contadora es mayoría en la carrera. Representan el 68 % del total de integrantes de nuestra profesión.

Estamos en cuaresma y quién se iba a imaginar el tremendo cambio en tan pocos días. Nos llegó el coronavirus (COVID-19) con un cambio profundo: confinamiento y teletrabajo a la fuerza, reingeniería en todos los órdenes. Ya habíamos anticipado desde hace tiempo que el mundo y nuestra contabilidad cambiarían; por ende, el ejercicio de la contaduría pública ha venido experimentando grandes cambios, en tecnología con la Revolución 4.0, la robótica, el blockchain, las mismas NIC-NIIF. Todo esto nos hace dejar de lado la teneduría de libros y la digitación, con software ERP en la nube.

Y en cuanto a impuestos, ya no es solo diligenciar formularios de impuestos, ya sabemos que la Dian ha cambiado de imagen y se encamina a las declaraciones virtuales. La facturación electrónica va a significar que cerca de un 60 % de la información, tanto de clientes como proveedores, ya se puede obtener directamente de los códigos de dichos documentos, sin necesidad de nueva digitación o reprocesos.

El enfoque es hacia la contabilidad en línea, digital, con énfasis de gestión empresarial, información oportuna y de calidad para la toma de decisiones financieras y estratégicas gerenciales, por lo que nuestro rol trasciende al del asesor para convertirse en el de un estratega empresarial, en lo económico y financiero.

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Ahora aparece o se hace más notorio el enfoque ambiental y social de nuestra contabilidad. Ya tenemos que involucrarnos con los objetivos de desarrollo sostenible que plantea la ONU y trabajar en esa línea, presentar informes adicionales de los impactos ambientales de las empresas y también la información de los impactos sociales de las diferentes actividades empresariales.

Entonces, así como se reducen las labores operativas, de teneduría de libros y diligenciamientos de impuestos, aparece una reorientación a la información de contabilidad de gestión, ambiental y social.

¿Amenazas? Tal vez, pero también grandes oportunidades de reinventar nuestra profesión y de estar a la altura de los cambios que han generado las nuevas tecnologías, por un lado, y la reciente situación, el tema del coronavirus que traerá efectos impredecibles, pero que solo los más preparados y que hayan dicho “cambio lo más rápido posible” y se sintonicen con las nuevas exigencias, solo ellos podrán salir adelante.

CP Luis Raúl Uribe Medina.
Líder Uribe y Asociados Consultores SAS

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  • 15 abril, 2020
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