Formularios 210, 230 y 240 también deberían tener espacio para firma de contador, pero no lo incluyen


30 agosto, 2016
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

Los formularios 210, 230 y 240 pueden terminar siendo utilizados por personas naturales que están obligadas a llevar contabilidad y cuyos patrimonios brutos o ingresos brutos al cierre del año excedan 100.000 UVT, con lo cual quedarían obligadas a conseguir la firma de un contador. Sin embargo, la DIAN siempre se ha olvidado de incluir la casilla para la firma del contador en dichos formularios.

Luego de los cambios establecidos con la Ley 1607 de diciembre del 2012, es claro que las personas naturales, a partir del año gravable 2013, han tenido que escoger entre cuatro posibles formularios para presentar su respectiva declaración anual del impuesto de renta y de ganancia ocasional (véase por ejemplo los formularios 110, 210, 230 y 240 diseñados para las declaraciones de renta y de ganancia ocasional del año gravable 2015, los cuales fueron definidos con la Resolución DIAN 004 de enero 8 del 2016).

Al respecto, la norma del numeral 6 del artículo 596 del ET siempre ha establecido que cuando el declarante de renta y de ganancia ocasional (sea persona jurídica o natural) esté obligado a llevar contabilidad y al mismo tiempo haya sucedido que su patrimonio bruto al cierre del año fiscal, o sus ingresos brutos del año fiscal (sumando rentas ordinarias más ganancias ocasionales), hayan sido superiores a 100.000 UVT (unos $2.827.900.000 al cierre del año gravable 2015), en ese caso su respectiva declaración de renta deberá estar acompañada de la firma de un contador público, pues de lo contrario la misma se podrá dar por no presentada (ver el literal d) del artículo 580 del ET).

“la DIAN solo se ha preocupado por incluir en el formulario 110 la respectiva casilla para la posible firma de contador público, pero no ha hecho lo mismo con los formularios 210, 230 y 240”

Aclarado lo anterior, es importante destacar que la DIAN solo se ha preocupado por incluir en el formulario 110 la respectiva casilla para la posible firma de contador público, pero no ha hecho lo mismo con los formularios 210, 230 y 240 (en ninguno de los años gravables 2013, 2014 y 2015), los cuales también podrían llegar a ser diligenciados por personas naturales obligadas a llevar contabilidad y con topes de patrimonio bruto o ingresos brutos por encima de 100.000 UVT.

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El caso del formulario 210

En el caso del formulario 210 por ejemplo, es claro que este se vuelve obligatorio para todo tipo de persona natural que pertenezca a la categoría tributaria de “empleado” (artículo 329 del ET). Por tanto, todos los “empleados”, sin importar si están o no obligados a llevar contabilidad, quedan obligados a diligenciar el formulario 210 (y nunca deben usar el 110), pues solo en dicho formulario es donde se incluyen los espacios para que puedan calcular su respectivo IMAN.

Lo anterior se confirma cuando se consulta por ejemplo el respaldo del formulario 110 para las declaraciones de los años gravables 2013 y siguientes, pues allí siempre se ha venido incluyendo la siguiente instrucción:

Este formulario NO deberá ser diligenciado por las personas naturales obligadas a llevar contabilidad, quienes de conformidad con el artículo 329 del Estatuto Tributario pertenezcan a la categoría tributaria de empleados, las cuales deben diligenciar el formulario 210 o a opción de los contribuyentes el formulario 230”.

(Las mayúsculas son originales del formulario; el subrayado es nuestro).

En consecuencia, un “empleado” que esté obligado al mismo tiempo a llevar contabilidad (por ejemplo un abogado que pertenece al régimen común del IVA y que obtiene el 81% de sus ingresos por la prestación de sus servicios profesionales, pero que al mismo tiempo tiene una ferretería con la cual obtiene el otro 19% de sus ingresos brutos ordinarios) siempre queda obligado a utilizar el formulario 210 y perfectamente podría suceder que el patrimonio bruto o los ingresos brutos que denuncie en dicho formulario terminen superando las 100.000 UVT.

“si es a la DIAN a la que se le ha olvidado diseñarle al formulario 210 la respectiva casilla para ese propósito, en ese caso no se le puede imputar ninguna responsabilidad al declarante”

En ese caso, sería claro que su formulario 210 tendría que estar acompañado de la firma de contador público. Sin embargo, si es a la DIAN a la que se le ha olvidado diseñarle al formulario 210 la respectiva casilla para ese propósito, en ese caso no se le puede imputar ninguna responsabilidad al declarante obligado a llevar contabilidad que utilizó dicho formulario y que no pudo incluir la respectiva firma de contador público.

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El caso del formulario 230

Como ya lo dijimos anteriormente, es perfectamente posible que existan “empleados” que al mismo tiempo estén obligados a llevar contabilidad. Por tanto, cuando una persona natural con dichas características decide utilizar voluntariamente el formulario 230 (ya que reúne los 2 requisitos del artículo 334 del ET, a saber, tener un patrimonio líquido en el año anterior inferior a 12.000 UVT y unos ingresos brutos en el año actual inferiores a 2.800 UVT), también podría suceder que el patrimonio bruto que denunciará en dicho formulario 230 termine superando las 100.000 UVT.

Por tanto, si el formulario 230 termina siendo diligenciado por un “empleado” que está obligado a llevar contabilidad y que denuncia un patrimonio bruto superior a las 100.000 UVT, en ese caso dicho formulario también debería incluir el espacio para la firma de contador. Pero de nuevo, si es la DIAN la que se ha olvidado de diseñarle al formulario 230 la respectiva casilla para ese propósito, en tal caso no se le puede imputar ninguna responsabilidad al declarante obligado a llevar contabilidad que utilizó el formulario 230 y que no pudo incluir la respectiva firma de contador público.

El caso del formulario 240

La gran mayoría de personas naturales que pueden utilizar el formulario 240 (denominadas “trabajadores por cuenta propia”) son personas que están obligadas a llevar contabilidad, pues obtienen el 80% de sus ingresos de solo una de las 16 actividades económicas del artículo 340 del ET (la mayoría de las cuales obligan a llevar contabilidad, pues son consideradas actividades mercantiles) y cumplen además con los requisitos del artículo 336 del ET (es decir, que su patrimonio líquido del año anteriores inferior a 12.000 UVT y que su RGA del año actual no excede 27.000 UVT).

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Por tanto, es perfectamente posible que el formulario 240 termine siendo diligenciado por “trabajadores por cuenta propia” que están obligados a llevar contabilidad y que en dicho formulario podrían denunciar un patrimonio bruto o unos ingresos brutos superiores a 100.000 UVT. Pero de nuevo, si es a la DIAN a la que se le ha olvidado diseñarle al formulario 240 la respectiva casilla para ese propósito, en dicho caso no se le puede imputar ninguna responsabilidad al declarante obligado a llevar contabilidad que utilizó el formulario 240 y no pudo incluir la respectiva firma de contador público.

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Última actualización:
  • 30 agosto, 2016
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