Hacer más con menos personal para lograr eficiencia y rentabilidad, estrategia equivocada de las empresas


7 septiembre, 2015
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

Para Juan David Tous, Gerente de Comunicaciones en ManpowerGroup Colombia e investigador de temas socioeconómicos del mercado laboral, la productividad caracterizada por muchas horas de permanencia en el puesto de trabajo, desequilibrando los demás aspectos personales de la vida, es una falacia que destroza al empleado y se vuelve contra la empresa.

¿Conoce el significado de hiperoptimización? Este concepto consiste en tomar la estructura original diseñada para un edificio y recalcularla para hacerla más barata, cambiando las especificaciones y repartiendo nuevamente las cargas de vigas y columnas, lo que de todas maneras afecta su nivel de resistencia y seguridad en el desempeño.

Pues bien, esta fue una de las hipótesis que se manejó cuando en octubre del 2013 ocurrió la tragedia del complejo habitacional Space, ubicado en una de las zonas más costosas para vivir en la ciudad, que generó la muerte de varios de los trabajadores que trataban de reparar fallas de la construcción y, además, la de uno de los residentes.

También trajo pérdidas económicas muy altas a las familias que se quedaron sin sus pertenencias y su inversión en el edificio, y que vienen adelantando un largo proceso para que la constructora -la cual también perdió inversión y goodwill– les repare lo perdido.

“Esta hipótesis es asimilable a lo que muchas veces sucede en las empresas cuando un servicio de hiperoptimización estudia y reorganiza las cargas laborales de los empleados”, afirma Juan David Tous Ramírez, Gerente de Comunicaciones en ManpowerGroup Colombia e investigador de temas socioeconómicos del mercado laboral.

“al traumático proceso de los despidos de quienes “sobran”, lo cual muchas veces es cierto, pero no siempre, se suma, para los “sobrevivientes” la llegada de más carga laboral por el mismo salario.”

Tous Ramírez quien también cuenta con estudios de interculturalidad, investigación y teorías de la comunicación de la Universidad de Guadalajara afirma que al traumático proceso de los despidos de quienes “sobran”, lo cual muchas veces es cierto, pero no siempre, se suma, para los “sobrevivientes” la llegada de más carga laboral por el mismo salario. “La empresa busca “hacer más con menos”, logrando aparentemente eficiencia y rentabilidad. Sin embargo, para ello, deja en el camino víctimas que sufren desempleo o sobrecarga de trabajo”,afirma.

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Tous Ramírez pone en el escenario laboral a Japón, país donde se conoce como karoshi al colapso de la salud de un ser humano por la descarga laboral. En Corea del Sur, también famosa por este fenómeno, se llama gwarosa“Existen, claro, los trabajoadictos que por decisión y ambición personal acaparan funciones y se sobreesfuerzan para lograr algún objetivo. Pero es necesario recordar que si bien el trabajo es una de nuestras formas de realización en la vida, “trabajamos para vivir, no vivimos para trabajar”, recalca.

La productividad entendida como muchas horas de permanencia en el puesto de trabajo o como dedicación a ese trabajo desequilibrando los demás aspectos de la vida como la familia, los amigos, los pasatiempos y demás afectos, es una falacia que destroza a la persona y se vuelve contra la empresa y contra la sociedad en conjunto.

Los divorcios, hijos desadaptados, las enfermedades laborales y sus consecuentes ausentismos, acaban siendo problemas innecesarios y factores que minan esa productividad que se pretendía tener, debidos a una ambición y una ferocidad en la competencia que demuestra que los mercados se han vuelto más poderosos que las personas. Y eso da mucho qué pensar con respecto a la sostenibilidad y el futuro.

En la economía, el equilibrio es fundamental y ello incluye una productividad basada en el balance trabajo/vida personal. “Un empleado con metas exigentes, pero además con tiempo para cumplir en la empresa, en la familia, en su vida social y en su proceso de autocuidado, autoconocimiento, educación para aumentar su perfil profesional y su rentabilidad para la sociedad y la empresa a la que sirve, es realmente productivo porque es una persona más satisfecha, con mejor disposición, más saludable y menos conflictiva”.

Este investigador de temas socioeconómicos del mercado laboral afirma que la sobrecarga laboral trae una rentabilidad transitoria, pero a mediano plazo afecta negativamente a la persona y aunque la reemplacen cuando ya no rinda lo mismo, se crea un daño en ella que se refleja en la sociedad completa y la empresa, la cual hace parte de esa sociedad.

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Gestionar el talento humano es ayudar a que la gente –que es lo que realmente forma la empresa- desarrolle su máximo potencial proyectando la organización a su máxima productividad. “No es “quemarla” y dejar los destrozos en el camino”, enfatiza Tous Ramírez.

Las personas y sus talentos son las bases que sostienen a la empresa y le dan futuro a través del conocimiento y la innovación. Por eso hay que cuidar esas bases. “Sobrecargarlas es posibilitar su desmoronamiento como, al parecer, sucedió con Space”, concluye.

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  • 7 septiembre, 2015
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