Reconocimiento de ingresos según Ley de reforma tributaria 1819 de 2016 (I)

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  • Publicado: 1 febrero, 2017

Reconocimiento de ingresos según Ley de reforma tributaria 1819 de 2016 (I)

La reforma tributaria 2016 modificó el artículo 28 del Estatuto Tributario para establecer los ingresos contables como realizados fiscalmente. Sin embargo, también propone algunas excepciones detalladas a continuación.

La modificación realizada por la Ley de reforma tributaria 1819 de 2016 al artículo 28 del Estatuto Tributario –ET– sobre el reconocimiento fiscal de ingresos es la siguiente:

“ARTICULO 28. REALIZACIÓN DEL INGRESO PARA LOS OBLIGADOS A LLEVAR CONTABILIDAD. Para los contribuyentes que estén obligados a llevar contabilidad, los ingresos realizados fiscalmente son los ingresos devengados contablemente en el año o período gravable.”

Sin embargo, es claro que no todos los ingresos contables pueden convertirse en gravados para el contribuyente, por tanto, dicha ley estableció las siguientes exenciones:

1. En el caso de los dividendos provenientes de sociedades nacionales, el ingreso se realizará en los términos del numeral 1 del artículo 27 del ET.

Lo anterior aclara que los dividendos son ingresos gravados cuando han sido abonados en cuenta en calidad de exigibles a favor de los socios. En este caso no era necesario efectuar dicha excepción para las inversiones en instrumentos financieros medidos al costo o al valor razonable, pues la Sección 23 del Estándar Internacional para Pymes y la NIC 18 (sustituida por la NIIF 15) establecen tal criterio para el reconocimiento de dividendos como ingresos.

Vale mencionar que cuando la inversión se mide como asociada, utilizando el método de participación patrimonial, se genera una diferencia entre el valor contable y fiscal de esta y el ingreso.

2. En el caso de la venta de bienes inmuebles, el ingreso se realizará en los términos del numeral 2 del artículo 27 del ET.

Este punto difiere de lo establecido por los estándares internacionales, donde la venta del bien se debe reconocer en el momento en que se ceden los riesgos y ventajas del mismo a un tercero, aunque no se haya perfeccionado a través de escritura pública.

3. En las transacciones de financiación que generen ingresos por intereses implícitos de conformidad con los marcos técnicos normativos contables, solo se considerará el valor nominal de la transacción para efectos del impuesto sobre la renta y complementario. En consecuencia, el ingreso por intereses implícitos no tendrá efectos fiscales cuando se devengue contablemente.

Este tercer numeral aclara que el ingreso se mide de manera fiscal por su valor nominal, sin tener en cuenta el valor de los intereses implícitos que puedan calcularse.

4. Los ingresos devengados por la aplicación del método de participación patrimonial de conformidad con los marcos técnicos normativos contables no serán objeto del impuesto sobre la renta y complementario. La distribución de dividendos o la enajenación de la inversión se regirán bajo las disposiciones establecidas en dicho estatuto.

Este punto surge al concluir que las ganancias reportadas por la entidad participada no corresponden a utilidades efectivamente realizadas.

5. Los ingresos devengados por la medición a valor razonable con cambios en resultados, tales como propiedades de inversión, serán objeto del impuesto sobre la renta y complementario solo hasta su enajenación o liquidación, lo que suceda primero.

Esta disposición confirma lo que desde hace varios años se ha advertido a los empresarios: la medición a valor razonable de inmuebles no se utilizará como base para el cálculo de impuestos.

6. Los ingresos por reversiones de provisiones asociadas a pasivos serán objeto del impuesto sobre la renta y complementario solo cuando estas generen un gasto deducible de impuestos en periodos anteriores.

En este punto, prácticamente ninguna provisión se presentará como una deducción en el estado de resultados y, en consecuencia, sería necesario depurarlas casi todas al preparar la declaración de renta.

7. Los ingresos por reversiones de deterioro acumulado de los activos y las previstas en el parágrafo del artículo 145 del ET serán objeto del impuesto sobre la renta y complementario solo cuando dichos deterioros hayan generado un costo o gasto deducible de impuestos en períodos anteriores.

Este es el mismo tratamiento que se había otorgado a tales partidas desde antes de la entrada en vigencia de las NCIF.

“Los pasivos por ingresos diferidos producto de programas de fidelización de clientes deberán reconocerse como ingresos en materia tributaria”

8. Los pasivos por ingresos diferidos producto de programas de fidelización de clientes deberán reconocerse como ingresos en materia tributaria, a más tardar, en el siguiente periodo fiscal o en la fecha de caducidad de la obligación si este es menor.

La limitante de un año puede generar diferencias entre lo que se reconoce como pasivo en Estándares Internacionales y en Normas Locales, y su correspondiente ingreso. Es posible que en los estados financieros una partida dure mucho más de un año como pasivo, pero fiscalmente tendrá que ser dada de baja contra resultados.

9. Los ingresos provenientes de contraprestación variable, entendida como aquella sometida a una condición (por ejemplo, desempeño en ventas, cumplimiento de metas, etc.), no serán objeto del impuesto sobre la renta y complementario sino hasta el momento en que esta se cumpla.

En este punto la exención no era necesaria, pues en los estados financieros bajo la Norma Internacional dichos ingresos también se reconocen cuando se cumple la condición que los genera.

10. Los ingresos que, de conformidad con los marcos técnicos normativos contables, deban presentarse dentro del otro resultado integral, serán objeto del impuesto sobre la renta y complementario solo cuando, de acuerdo con la técnica contable, deban presentarse en el estado de resultados o se reclasifiquen en el otro resultado integral contra un elemento del patrimonio, generando una ganancia para fines fiscales producto de la enajenación, liquidación o baja en cuentas del activo o pasivo cuando sea posible.

Este punto se maneja igual que en las normas anteriores, donde no se gravan, por ejemplo, las valorizaciones.

En los próximos editoriales analizaremos más temas de esta interesante reforma tributaria.

CP. Juan David Maya Herrera
Consultor de Estándares Internacionales de Información Financiera
Certificación Internacional por el ICAEW en IFRS Full (NIIF Plenas)

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