Supersociedades dice: Las S.A.S. no requieren tener Revisor Fiscal por el solo hecho de ser anónimas

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  • Publicado: 25 febrero, 2009

Supersociedades dice: Las S.A.S. no requieren tener Revisor Fiscal por el solo hecho de ser anónimas

En un concepto emitido hace pocos días Supersociedades concluye que la figura del Revisor Fiscal en las SAS solo sería obligatoria cuando en dichas sociedades se excedan los topes de activos o ingresos mencionados en la la Ley 43 de 1990.

Tal como habíamos comentado en anteriores editoriales, el tema sobre la obligatoriedad o no de nombrar a un Revisor Fiscal en las nuevas Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) de la ley 1258 de diciembre de 2008 por el simple  hecho de ser sociedades por acciones, debía ser clarificado por la Supersociedades y la DIAN (según nuestra investigación «Revisores Fiscales perderían su puesto por causa de las Sociedades por Acciones Simplificadas«). 

Y así fue como sucedió con el caso de la Supersociedades quien en su concepto 220-039060 de febrero 11 de 2009 hizo su análisis a la norma contenida en el artículo 28 de la ley 1258 de diciembre de 2008 y llegó a las mismas conclusiones que habíamos llegado en nuestro portal cuando analizamos dicha norma: la figura del Revisor Fiscal en las SAS solo sería obligatoria cuando en dichas sociedades se excedan los topes de activos o ingresos mencionados en la ley 43 de 1990 (tema que también analizamos en «Sociedades por Acciones Simplificadas: el modelo societario que se impondrá en los siguientes años«). 

Citemos el texto de dicho artículo 28 de la ley 1258 de 2008: 

“Artículo 28. Revisoría fiscal.- En caso de que por exigencia de la ley se tenga que proveer el cargo de revisor fiscal, la persona que ocupe dicho cargo deberá ser contador público titulado con tarjeta profesional vigente.  En todo caso las utilidades se justificaran en estados financieros elaborados de acuerdo con los principios de contabilidad generalmente aceptados y dictaminados por un contador público independiente.”

Entendiendo la frase “En caso de que por exigencia de la ley”

En el concepto antes citado, la Supersociedades hace primero una cita de algunos apartes de las exposiciones de motivos con que fue aprobaba en el congreso la ley 1258 de 2008 y hace entonces el siguiente comentario: 

“De lo expuesto es claro que la sociedad por acciones simplificada como su nombre lo indica reviste características de un tipo societario simplificado, en donde su regulación se sujeta a las estipulaciones de los accionistas, siendo aplicables las reglas legales de las sociedades anónimas solo ante la ausencia de consagración en los estatutos sociales, lo que denota el carácter dispositivo mas no imperativo de las mencionadas reglas 

(el resaltado es nuestro)

Posteriormente pasa la Supersociedades a examinar en qué sentido se debería entender la parte del artículo 28 de la ley 1258 de 2008 cuando dice: “En caso de que por exigencia de la ley”, y al respecto la  entidad mencionó lo siguiente: 

“Una primera tesis consistiría en que al ser la sociedad por acciones simplificada una sociedad por acciones, la misma estaría obligada a tener revisor fiscal por aplicación del numeral 1º del artículo 203 del Código de Comercio, tesis que en opinión de esta Superintendencia iría en contra de la naturaleza simplificada que caracteriza a la nueva clase de sociedad, pues no tendría sentido que por un lado se permitiera determinar libremente la estructura orgánica de la sociedad (artículo 17 Ley 1258 de 2008), y que por el otro se estuviere imponiendo la obligatoriedad del revisor fiscal al hacer aplicable el referido artículo 203 del Ordenamiento Mercantil. 

Además, si el legislador hubiese querido que la figura de la revisoría fiscal fuere obligatoria en las sociedades por acciones simplificadas, simplemente lo hubiera dicho de forma expresa, sin necesidad de utilizar la fórmula que finalmente consagró en el artículo 28 bajo análisis. 

Una segunda tesis, radica en que la remisión que el artículo 28 de la Ley 1258 de 2008 hace a la ley, debe ser entendida en el sentido de que la sociedad por acciones simplificada debe tener revisor fiscal cuando reúna los montos de activos o ingresos señalados en el parágrafo 2º del artículo 13 de la Ley 43 de 1990. Ello, como quiera que la sociedad por acciones simplificada encuadra dentro de los presupuestos normativos consagrados en el citado parágrafo, cuyo texto vale la pena recordar:  

`Será obligatorio tener revisor fiscal en todas las sociedades comerciales, de cualquier naturaleza, cuyos activos brutos al 31 de diciembre del año inmediatamente anterior sean o excedan el equivalente de cinco mil salarios mínimos y/o cuyos ingresos brutos durante el año inmediatamente anterior sean o excedan al equivalente a tres mil salarios mínimos.´” 

Y luego de expuestas dichas tesis, la Supersociedades concluye: 

“En este orden de ideas, y para dar respuesta a su consulta, se ha de concluir que cuando el artículo 28 de la Ley 1258 de 2008 señala que “En caso de que por exigencia de la ley se tenga que proveer el cargo de revisor fiscal, el mismo está remitiendo a lo dispuesto en el parágrafo 2º del artículo 13 de la Ley 43 de 1990, de forma que las sociedades por acciones simplificadas solo estarán obligadas a tener revisor fiscal cuando las mismas reúnan los montos de activos o ingresos a que alude el comentado parágrafo.” 

(el resaltado es nuestro)

Las SAS pueden decidir su estructura orgánica, pero requerirían el dictámen de un Contador Público

Como vemos, hasta las entidades oficiales terminan entonces apoyando la tesis de que para las nuevas S.A.S. la obligatoriedad de nombrar a un Revisor Fiscal no opera como en el caso de las demás sociedades por acciones en las cuales lo nombran por el solo hecho de ser justamente sociedades por acciones, pues las SAS son un nuevo tipo de figura jurídica que tiene libertad para decidir su estructura orgánica. 

Como sea, eso no significa que esas empresas nunca vayan a requerir los servicios de al menos un auditor externo, pues el segundo inciso del artículo 28 dice que si los ejercicios anuales generan utilidades, estas, para poder ser distribuidas entre los accionistas, necesitarán estar respaldadas en Estados Financieros dictaminados por un Contador Público independiente.  

El punto entonces es que ya no habría un servicio de Revisoría Fiscal que se les cobre por todos los meses sino un solo servicio de auditoría externa que se les cobraría una vez al año y es entonces donde muchos profesionales de la Contaduría van a ver disminuidas sus posibilidades de generar ingresos mensualmente. 

Queda por conocer la opinión de la DIAN

Queda por conocer entonces la opinión que nos pueda dar la DIAN sobre este mismo tema quien en últimas es la entidad que más se beneficia cuando las declaraciones de las sociedades comerciales, como  las sociedades por acciones tradicionales, son declaraciones que se acompañan de la firma de un profesional de la Contaduría pública (ya sea en el cargo de Contador o de Revisor Fiscal) pues en esos casos se entiende que hay más certeza sobre la exactitud de las cifras llevadas a tales declaraciones. 

Material de estudio relacionado 

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