Volatilidad de un activo: qué implica según las NIIF


22 julio, 2015
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

El valor de un activo es volátil cuando no es posible estimar, de manera fiable, su valor a cada fecha de reporte. O bien, los valores razonables de los activos cambian drásticamente de un período a otro.

Resolvamos brevemente la siguiente inquietud remitida por uno de nuestros usuarios: el estándar internacional menciona que cuando el valor de un activo es muy volátil, debe haber revaluación anual; de lo contrario, puede ser hasta de 5 años; ¿cómo determinar si un valor es volátil o no?

La revaluación de activos clasificados como propiedades, planta y equipo e intangibles solo es viable en entidades que aplican NIIF Plenas, pues, en NIIF para pymes estos activos no pueden revaluarse; se quedan reconocidas al costo mediante la aplicación del modelo costo–depreciación–deterioro.

Otros activos como las propiedades de inversión se pueden revaluar bajo plenas y pymes; igualmente ocurre con los activos biológicos, que se miden por modelo del valor razonable, tanto en plenas como en pymes.

Para determinar si un activo puede o no revaluarse, se debe consultar primero qué tipo de activo es y cuál es su uso, además de qué estándar está aplicando. Por ejemplo, si se tienen edificios para las oficinas de la empresa, serán Propiedades, planta y equipo; si se están aplicando NIIF para pymes se debe valorar el edificio y depreciarlo a lo largo de su vida útil; pero si la entidad aplica NIIF Plenas, puede elegir entre el modelo del costo o el de revaluación. Bajo el modelo de revaluación, cuando el valor razonable de esos activos se incremente, se reconocerá ese incremento en el valor del activo y fortalecerá el patrimonio por ese incremento.

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Si le corresponde (o elige) aplicar el modelo de revaluación, se debe estar al pendiente del valor razonable del activo para ajustarlo; pero esto no requiere necesariamente un avalúo anual. Si el edificio está en una zona donde no ha habido obras nuevas, los negocios que hay son los mismos, no ha cambiado el uso del suelo, no se ha emitido un nuevo plan de ordenamiento territorial que cambie la vocación del suelo, no hay nuevos puentes, nuevas vías, obras de infraestructura, etc., entonces es probable que el valor del inmueble haya permanecido estable y, por tanto, no hay lugar a ajustes.

Solo cuando se detecten causas internas o externas que sean indicador de variación del costo del bien, se realizará un nuevo avalúo y se actualizará el valor registrado en libros.

Aunque no es muy común, se puede estar frente al caso de un bien cuyo avalúo varía drásticamente de un período a otro, por lo que su valor puede no ser lo suficientemente fiable; si el precio tiene un comportamiento muy volátil, es posible que incluso ese valor de mercado, precio o valor razonable, no sea fiable para los estados financieros y haya que abandonar la medición por el método planteado inicialmente, y revisar las disposiciones de la norma sobre esa clase específica de bien.

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  • 22 julio, 2015
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