Bienes ociosos: tratamiento según la NIIF para pymes


13 mayo, 2015
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

El párrafo 17.20 de la NIIF para pymes, indica que la depreciación inicia cuando el activo está disponible para ser utilizado, cuando se encuentre listo en las condiciones esperadas y requeridas por la gerencia.

Esa depreciación continúa hasta tanto el activo deje de ser utilizado o se dé de baja, y no cesa cuando el activo está sin utilizar;  realmente las indicaciones son que tiene que seguirse depreciando en tanto la entidad lo esté utilizando; sin embargo, lo que sí debe evaluarse es que si un activo está ocioso, se hizo la inversión pero no se está utilizando, significa que se tienen recursos congelados que no están generando ninguna rentabilidad para la compañía, por lo que lo apropiado sería venderlo; si un activo particular no se está utilizando y no se va a utilizar en un futuro, lo mejor es efectuar su venta para así convertirlo en recursos de trabajo con los que sí se va a poder lograr el objetivo misional de la compañía.

Sin embargo, dicho detenimiento de la depreciación puede llevarse a cabo según el método elegido para tal fin; el mismo estándar en ese párrafo 17.20 dice que en algunas ocasiones la depreciación puede ser en función del uso o de las unidades producidas y en ese caso si no hay producción, el cargo por depreciación será nulo.

En todo caso, lo que sí debe tenerse presente con respecto a los bienes que están ociosos, es que en NIIF para pymes se castigan esos activos; un activo que no esté generando beneficios debe darse de baja de los estados financieros en concordancia con la definición de activo, en la que precisamente se menciona que éste es un recurso que genera beneficios económicos hacia la compañía.

TAMBIÉN LEE:   Información reportada en los estados financieros intermedios

Entonces, esos activos ociosos deben seguirse depreciando, pero hay que evaluar el valor del deterioro y si no se está usando ni se va a usar en un futuro previsible, lo mejor es que se venda y se convierta en recursos líquidos que se puedan utilizar para la operación, porque en todo caso, de no ser útiles para la empresa, no cumplirán con la definición de activo y tendrán que darse de baja en los estados financieros.

También puede consultar:

Sobre este contenido…

Última actualización:
  • 13 mayo, 2015
    (hace 7 años)
Categorías:
Etiquetas: