Dentro de un modelo de gobierno corporativo es importante identificar los riesgos a los que está expuesta la empresa para establecer un mapa integral de estos.
Debe existir una arquitectura de control y administración de riesgos donde entra en juego la figura del auditor interno y externo.
Dentro de un modelo de gobierno corporativo es importante identificar los riesgos a los que está expuesta la empresa para establecer un mapa integral de estos.
Debe existir una arquitectura de control y administración de riesgos donde entra en juego la figura del auditor interno y externo.
En el documento Nuevas prácticas de Gobierno Corporativo en Colombia, Deloitte profundiza sobre cómo las buenas prácticas de gobierno corporativo sostienen pilares al interior de las empresas como la transparencia, equidad, responsabilidad corporativa y rendición de cuentas.
Estas buenas prácticas deben ser acompañadas de procesos y marcos de control, administración de riesgos y políticas para la adecuada gestión de los recursos y la protección de los accionistas y terceros interesados, robusteciendo la sostenibilidad futura de las entidades.
Una de las novedades que se presentan en el documento es la inclusión de principios para el buen gobierno. En éstos se señala la importancia de la claridad entre los roles de propiedad, dirección y gerencia, así como la definición de un propósito común y la promoción de una cultura empresarial de cumplimiento y ética para tomar decisiones adecuadas y contribuir a la competitividad, productividad y perdurabilidad de la empresa.
También se enfatizan en recomendaciones, como que la empresa debería:
Para que una organización pueda considerarse con un buen gobierno corporativo es necesario entender el nivel de madurez que posee en todas sus prácticas clave de negocio. Desde Deloitte se explica que la ruta a seguir para esto está alineada con el nivel de institucionalización que se tiene en temas como: estrategia, finanzas, control interno, capital humano y auditoría, entre los más destacados.
Una organización institucionalizada es aquella que cuenta con un sistema documentado, comunicado y efectivamente ejecutado para el logro de sus objetivos, el cual de forma enunciativa se compone de:
Las recomendaciones en gobierno corporativo resaltan que las entidades deben incluir el principio de autocontrol dentro de su sistema de control interno, así como un modelo que integre a todos los actores, contando con procesos y responsables claros para la gestión de riesgos.
En particular, es importante identificar los riesgos a los que está expuesta la empresa para establecer un mapa integral de los mismos. Deloitte sugiere que:
De la misma forma, se debe definir un plan de contingencia y continuidad del negocio donde se identifique a los actores tanto del equipo gerencial como de la junta directiva para tener una interacción fluida, oportuna y efectiva en materia de control de riesgos.
Dentro de las nuevas prácticas de gobierno corporativo debe estar presente una arquitectura de control y administración de riesgos. Por otra parte, es necesario adoptar mecanismos para verificar el sistema de control interno e informar oportunamente los hallazgos y medidas de control, y cuando la naturaleza y tamaño de la empresa lo ameriten, crear un comité de auditoría que pueda apoyar a la junta directiva en la supervisión y gestión de la arquitectura de control de riesgos.
También se debe definir la necesidad de contar con una instancia externa, profesional e independiente para generar confianza respecto de la información financiera y, si se cuenta con un auditor externo, garantizar su independencia y estabilidad.