Desempleo juvenil, un problema que crece

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  • Publicado: 18 mayo, 2010

Desempleo juvenil, un problema que crece

En nuestro país el 47% de los desempleados son jóvenes, quiere decir esto que hay 1.260.000 jóvenes sin ocupación remunerada. Durante la mejor época de la economía, el año 2007, cuando la tasa de desempleo general se ubicó en un 10.3%, para los jóvenes fue de 20.30%. El 26.3% de las mujeres no devengan un salario.

Según un informe reciente de La República en el mercado laboral colombiano, cada punto porcentual de desempleo representa alrededor de 200.000 personas sin trabajo. Los datos que presenta el DANE al cierre de marzo de 2010, muestran que la tasa de desempleo en Colombia es de 11,8%, es decir, 600.000 personas por encima de las que deberían estarlo (siguiendo la TND).

Paralelamente, analizando la situación específica de los jóvenes en el mercado laboral, se puede observar que su condición es aún más crítica, pues su tasa de desempleo es de 22,8%, sin mostrar mejoría en los últimos 3 años. En palabras sencillas, si la población juvenil tuviera una desocupación por lo menos igual a la nacional, tendrían que estar trabajando cerca de 595.000 jóvenes en los diferentes sectores productivos, y que en este momento no lo están haciendo, lo que pone a las personas entre 14 a 26 años entre los más vulnerables por rango de edad.

Para la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Confederación General de Trabajo (CGT) y la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), las formas flexibles de contratación en Colombia, como las órdenes de servicios, las ocupaciones por cooperativas de trabajo asociado, los contratos por prestación de servicio o temporales, los contratos de aprendizaje, entre otras modalidades, son alternativas indignas que perjudican el trabajo juvenil pues no garantizan el cumplimiento de sus derechos, como la afiliación al sistema de salud, a riesgos profesionales y un cubrimiento en salud ocupacional. Así lo publica Colombia Aprende.

Por su parte Rafael Molano, Presidente encargado de la CUT, le preocupa que el desempleo juvenil haga a los jóvenes colombianos más vulnerables de caer en la delincuencia, en actividades ilegales, en la prostitución o de unirse a grupos armados y narcotraficantes, “Con tantos hombres y mujeres jóvenes inactivos, la guerrilla, los proxenetas, los narcotraficantes tienen con qué hacer su caldo. Aún más cuando sabemos que el problema se concentra en los estratos bajos, en los que la tasa de desempleo juvenil asciende a un 28.9%, mientras la tasa general de todo el país está en 14.3%”.

No hay puestos ni vacantes

Estas cifras, además de preocupantes, muestran un resultado sorprendente. Si analizamos los desempleados que se encuentran por encima de la TND, y los jóvenes desempleados por encima del promedio nacional, ambas cifras son coincidentes, cercanas a 600.000 personas. Esto parece indicar que los jóvenes, quienes ingresan por primera vez al mercado laboral, no pueden encontrar puestos disponibles ni vacantes para ocuparse, mostrando que el sector real de la economía, por tanto, no está generando los puestos requeridos para el crecimiento de la población, dejando a los jóvenes en una situación complicada. El desempleo en Colombia, por tanto, parece estar explicado por la población joven.

Pero este escenario parece más preocupante en los próximos meses. Según cifras oficiales, cerca de 1.4 millones de jóvenes no se encuentras estudiando, ni trabajando, ni buscando empleo. Si se tiene en cuenta que una disminución en los ingresos de una familia ocasiona un aumento de personas en el hogar con disponibilidad de trabajar, los jóvenes que se encuentran desocupados saldrán en busca de empleo en los próximos meses por la situación económica de las familias, lo que agravará aún más la situación laboral de la juventud, y por ende, la situación de desempleo en general para Colombia.

¿Qué dicen los candidatos presidenciales al respecto?

Si el desempleo en Colombia parece estar explicado por la población joven, los esfuerzos del gobierno, y las propuestas de los candidatos presidenciales, deberían enfocar sus propuestas de política laboral en la población entre 18 y 26 años.

Propuestas como aumento de cupos para los jóvenes en la Educación Superior, un incentivo de contratación por parte del Estado a los empresarios para que contraten mano de obra joven, inversión para la juventud que incentive sus capacidades con proyectos sociales y emprender iniciativas legales que protejan la situación laboral de los jóvenes por encontrarse en una situación vulnerable son algunas que, desde la perspectiva juvenil, puedo aportar al debate.

Pero a pesar de estas formulaciones, conviene, y de manera urgente, que los candidatos presidenciales hablen y refieran a nosotros, lo jóvenes, como actores más allá de simples “primivotantes”, requerimos acciones puntuales para mejorar nuestra situación laboral. Recuerden bien que el fracaso en la política juvenil puede devenir en un deterioro en el mercado laboral colombiano.

Desprotección social

Según el Ministerio de la Protección Social, el 87% de los jóvenes trabajadores se encuentran por fuera del sistema de seguridad social en salud, pensiones y riesgos profesionales, y no tiene un contrato laboral formal. Lo anterior coincide con un aumento continuo del porcentaje de jóvenes que trabajan por cuenta propia, que pasó del 24,7% en el 2007 al 31,09% durante el 2008.

El 75% de estos casos, el trabajo por cuenta propia se da bajo relaciones informales, sin acceso a la seguridad social. No tienen un ingreso económico mínimo para enfrentar momentos de bajos ingresos.

La legislación laboral colombiana impide a miles de jóvenes gozar de derechos de asociación y libertad sindical contemplados en el Convenio 87 de la OIT, ya que el Código Sustantivo del Trabajo no considera como trabajadores a los miles de jóvenes aprendices del Sena, ni a los afiliados a cooperativas de trabajo asociado.

Ricardo Bonilla de la Universidad Nacional habla sobre este problema

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