Empleo formal en Colombia: ¿cómo se ha visto afectado en medio de la pandemia?


12 febrero, 2021
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

La informalidad laboral sigue siendo elevada en el país, hasta el punto de que el porcentaje de ocupados que no cotizan ni a salud ni a pensiones representa el 62,3 % del total.

Durante el segundo trimestre del 2020 se perdieron más de 4,8 millones de puestos de trabajo.

Además, 4,5 millones de trabajadores, aunque no quedaron desempleados, sí sufrieron una disminución en el número de horas laboradas.

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y el Ministerio del Trabajo, a través de iNNpulsa Colombia, presentaron el estudio Empleo en Colombia: ¿cómo se ha comportado el empleo formal durante el 2020?.

Este estudio analiza las dinámicas del empleo formal en Colombia entre los meses de enero y agosto del 2020, y presenta los cambios presentados desde el inicio de la emergencia sanitaria por el COVID-19, comparados con el 2019.

¿Qué empresas le apostaron al empleo formal?

Entre los resultados, se destaca el aporte al empleo forma por parte de las microempresas (23 %) y de las grandes compañías (45 %). De igual forma, las regiones con mayor porcentaje de empresas empleadoras de trabajadores formales estuvieron ubicadas en Bogotá (33 %), Antioquia (17 %), Valle del Cauca (9 %) y Cundinamarca (6 %).

“se destaca que las empresas consolidadas concentran la mayor proporción del empleo formal, seguido de las maduras y las jóvenes”

Igualmente, como parte de la investigación, se destaca que las empresas consolidadas concentran la mayor proporción del empleo formal, seguido de las maduras y las jóvenes.

«Aunque en estos segmentos se presentó una caída importante en el número de empleados formales respecto a 2019, estos resultados evidencian que es fundamental continuar realizando acciones que permitan que las empresas conserven a sus trabajadores y generen más oportunidades de empleo, en especial, de cara a la reactivación», indica el estudio.

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Pérdidas de puestos de trabajo y disminución de ingresos

Durante el segundo trimestre del año se perdieron más de 4,8 millones de puestos de trabajo. Además, 4,5 millones de trabajadores, aunque no quedaron desempleados, sí sufrieron una disminución en el número de horas laboradas.

«En buena medida, esta caída ha sido producto de varias razones, como la falta de flujo de caja  que afecta el pago de la nómina—, una baja capacidad para implementar el trabajo en casa o el teletrabajo y que no en todas las actividades se puede implementar, la alta informalidad laboral y la aplicación de cambios en las dinámicas de oferta y demanda de los sectores económicos», describe el estudio.

El estudio indica que por sus altos costos económicos y sociales en términos de pobreza, bienestar e impacto sobre la demanda agregada, la prioridad de la política pública debe ser la recuperación del empleo, y en especial luchar por mantener los vínculos laborales de aquellos trabajadores que operan formalmente.

«Ya que, en caso de perder su empleo, éstos se enfrentan a condiciones de re-contratación difíciles y menores salarios, lo que lleva a que la recuperación económica posterior a la crisis sea lenta», afirma.

¿Quiénes están más expuestos a perder sus ingresos?

Los trabajadores informales o independientes están más expuestos a perder su fuente de ingresos desde el inicio de la crisis, situación que se debe a que no están protegidos por relaciones laborales con un empleador, el cual está sujeto a regulaciones que restrinjan los despidos o a otro tipo de reglamentaciones de protección laboral.

El siguiente grupo de trabajadores más afectado son los empleados formales en empresas pequeñas. Finalmente, están los trabajadores en empresas grandes.

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Sin embargo, el primer grupo, a pesar de ser mayoritario, tiende a recuperar con mayor facilidad su operación, en tanto que reconstruir los vínculos formales no solo toma más tiempo, sino que puede tener mayores implicaciones en materia de crecimiento económico.

«Esto resulta preocupante para un país como Colombia, donde el trabajo no suele ser formal. De hecho, hay una fuerte predominancia de informalidad laboral. Pese a su reducción en los últimos años, la informalidad laboral continúa siendo elevada en el país, hasta el punto de que el porcentaje de ocupados que no cotizan ni a salud ni a pensiones representa el 62,3 % del total», afirma el estudio.

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  • 12 febrero, 2021
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