Hoy en día tenemos que ocuparnos del desarrollo de la personalidad de los estudiantes de contaduría – Hernando Bermúdez Gómez


30 julio, 2018
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

Tiempos hubo en los cuales un egresado se distinguía por sus conocimientos. Algunas cosas, como su cultura general y su cívica, dependían de la enseñanza en el seno de la familia y de su paso por la primaria y el bachillerato.

Hoy en día, tal como lo expone IAESB, un profesional debe exhibir, además de unos conocimientos, ciertas habilidades y ciertas actitudes.

Lo anterior explica hacia dónde se están dirigiendo las pruebas que realizan muchas firmas de contadores para seleccionar personal. Es necesario establecer varios rasgos de la personalidad que aseguren que el candidato, de ser admitido, será un motor del crecimiento, la expansión y la práctica profesional. El que simplemente sabe cumplir con las tareas cotidianas no es el preferido.

Entre los muchos enfoques que se pueden analizar, encontramos el de Richard Berkowitz, expuesto en su artículo So you’re ready to be an accountant?, a cuyo tenor se espera: 1. Be inquisitive. 2. Commit the effort to hone your skills. 3. Get out of your comfort zone and take risks. 4. Be honest and accountable. 5. Understand and adapt to the seasons of an accountant’s life. 6. Collaborate and make friends with your coworkers. 7. Build your network and cultivate relationships with mentors. 8. Get out of the office and make community a priority. 9. Build and protect your personal brand. 10. Discover your passion and pursue it relentlessly.

Hemos combatido a los que saben hacer, pero no pensar; a los que se remiten a las normas o estándares, pero no saben explicarlos; a los que actúan rutinariamente, sin analizar lo que pasa por sus manos. Como ya lo hemos dicho, la contaduría es una forma de pensar, toda acción se produce dentro de una cosmovisión. Hay de los que todo lo encasillan en indicadores financieros, para estos una buena práctica es la que produce mucho dinero. Afortunadamente hay otros que verdaderamente saben que la contabilidad es una forma de ayudar a los demás a desarrollar su vida de negocios y sus actividades económicas. Mil veces hemos invocado acciones ciudadanas, a través de las cuales el saber contable sirva para elevar la calidad de vida de la comunidad, no solamente la de algunos.

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Es clarísimo que hoy en día tenemos que ocuparnos mucho del desarrollo de la personalidad de los estudiantes de contaduría, no deben ser tímidos, ni resentidos, ni agresivos, ni frustrados. Hay que combatir a los mal vestidos, a los de maneras bruscas y los que discriminan.

Especialmente debemos preocuparnos porque cada contador se sienta parte de su colectividad y no sea factor de división, de confrontación, de manera tal que no se pueda convivir.

Si hay que sentirse superior, “Porque con el criterio con que ustedes juzguen se los juzgará, y la medida con que midan se usará para ustedes.” (Mateo 7:2)

Hernando Bermúdez Gómez
Editor Contrapartida, Novitas, Registro Contable, Vademécum
Tomado de Contrapartida – De Computationis Jure Opiniones
Número 3692, julio 23 de 2018

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Última actualización:
  • 30 julio, 2018
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