Necesito esa Declaración para ayer!


16 agosto, 2007
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

En estos días de Declaraciones para Personas Naturales, el Contador se ve enfrentado a uno de los grandes retos: lidiar con clientes/jefes difíciles (aunque regularmente nos toca todos los días del año), y dejarlos satisfechos.

Por ello, me parecen absolutamente oportuno comentar el último libro del gurú del Servicio al Cliente y las Relaciones Interpersonales efectivas, Promod Batra. Su libro es altamente recomendable para quienes estamos en el negocio de los Servicios Profesionales.

Jefes o clientes vienen en diferentes tipos

  1. Feliz-y-Contento – 36% (los más fáciles de complacer, pero los más proclives a dejarse encantar por cualquier otro profesional por menos precio)

  2. Sabelotodo – 23% (hay que aprender a escucharlos… a veces tienen razón)

  3. Altivo-y-De-Afán – 18% (necesita todo por ayer)

  4. Preocupado-Difuso – 9% (hablan mucho… necesitamos un café negro para atenderlo con paciencia)

  5. Enojado-Ansioso – 8% (estos necesitan mano firme… y si no quedan satisfechos, es mejor que otro colega los atienda antes de que nos produzcan una úlcera)

  6. Tímido-Nervioso – 6% (a ellos debemos tratarlos con cariño y dedicarle una buena parte del tiempo a explicarles con plastilina y piedritas)

No sonreímos porque estemos contentos…

Sino que estamos contentos por estar sonriendo. Esta regla es importante para tener un día tranquilo mientras explicamos el Formulario 210 renglón a renglón.

Explicar con una sonrisa en el rostro es la mejor manera de tener a un cliente/jefe receptivo mientras le contamos que no puede incluir su mercado en los gastos de la empresa.

Las personas se desarman cuando pueden explicar su problema

Inténtalo con Tigo, Comcel o Movistar. Llama, y verás como estos agentes (que están entrenados por profesionales de alto calibre en Servicio al Cliente) te dejan explicar durante diez minutos el problema. No interrumpen.

TAMBIÉN LEE:   Ecosistemas digitales para artesanos colombianos

La cuestión es que al final, así la respuesta sea negativa, quedamos más tranquilos. Hacer lo mismo con el jefe/cliente es sabio… déjemos que aleguen un ratito, para así poder explicarle con claridad y buena sustentación que no podemos hacer todo lo que el se imagina, por más que presione.

La necesidad de alternativas

“Podemos incluir este gasto, pero la DIAN lo detectará y nos visitará”.

“Usted si puede camuflar ese ingreso, pero tendrá que buscar a otro contador que sí le guste firmar declaraciones mentirosas. ¿Dónde queda la puerta?”.

Las opciones deben ser explicadas con firmeza y claridad. Pero también con amabilidad. Recordemos que nuestra función es educar, más que regañar.

Espero que estas reflexiones sean de utilidad… y si se cuenta con un segundito ¿por qué no compartir este tipo de experiencias a nuestros colegas en nuestra zona de comentarios?

 

 

Juan Fernando Zuluaga C.
Líder de Negocios
actualicese.co

Sobre este contenido…

Última actualización:
  • 16 agosto, 2007
    (hace 15 años)
Categorías:
Etiquetas:

Tienda & Marketplace