Redacción adecuada en contratos de franquicia: clave para evitar problemas entre las partes

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  • Publicado: 14 mayo, 2018

Redacción adecuada en contratos de franquicia: clave para evitar problemas entre las partes

Un contrato de franquicia no es solo una minuta preestablecida. El inversor debe velar porque las cláusulas que se incorporen respondan a aspectos como el objeto del contrato, licencia de marca y otros signos distintivos, asistencia, entrenamiento de personal, exclusividad, entre otros puntos.

Al hablar de emprendimientos, los contratos de franquicia se convierten en una muy buena opción como modelo de negocio para generar nuevas oportunidades de ingresos económicos y de empleo.

Imagínese que un comerciante con nombre y prestigio, titular de una famosa marca y dueño de un gran número de establecimientos de comercio conocidos por la gran mayoría de personas, le ofrece hacer parte del negocio. Estamos hablando de marcas posicionadas como por ejemplo, Cosechas, Juan Valdez, Subway, Totto, entre otras.

«Además, se compromete a enseñarle y entrenarlo junto con todo su personal para que opere la actividad de igual forma y genere excelente rentabilidad; es decir que le entrega todos los procedimientos y técnicas que emplea en el desarrollo de su negocio para que el suyo sea exitoso, usted solo tiene que copiar y hacer caso para volverse rico. Y todo lo anterior solo a cambio de una retribución económica. Pues bien, precisamente un contrato de franquicia se caracteriza por todo lo anterior», explica Miguel Ángel Ramírez Gaitán, abogado y presidente de World Legal Corporation.

En este tipo de contrato, el dueño del negocio, o franquiciante, autoriza a un tercero, franquiciado o franquiciador, para que fabrique, distribuya y/o comercialice determinado producto y/o servicio dentro de una zona exclusiva y por un tiempo determinado a cambio de una retribución económica.

“lo más importante de esta clase de negocio no es su rentabilidad, sino la redacción adecuada de los contratos”

En su experiencia como asesor de franquicias, Ramírez Gaitán afirma que lo más importante de esta clase de negocio no es su rentabilidad, sino la redacción adecuada de los contratos, porque son la carta de navegación y de salvación cuando exista un problema entre el franquiciante, el franquiciado y un tercero.

«El contrato de franquicia no se trata solo de una minuta preestablecida que copiamos y pegamos. Usted como emprendedor e inversor debe velar porque las cláusulas que se incorporen respondan, aunque sea de forma mínima, a aspectos como el objeto del contrato y licencia de marca y otros signos distintivos, asistencia y entrenamiento de su personal, ubicación y montaje del negocio, exclusividad, control de calidad, porcentaje de la ventas para publicidad, participación de las ganancias por parte del franquiciado, entre otros detalles indispensables», describe este abogado egresado de la Universidad Externado de Colombia con especialización en derecho penal y ciencias criminológicas.

Elementos del contrato de franquicia

El contrato de franquicia tiene dos elementos esenciales, que son la transmisión del uso del know how y la transmisión del uso del signo distintivo, los cuales son reconocidos y distinguidos por la clientela y, a su vez, se constituyen en la clave del éxito del franquiciador.

  1. La transmisión del uso del know how. Se trata de un conjunto de conocimientos técnicos, prácticos, empíricos, novedosos y secretos, susceptibles de aplicación en la industria o en el comercio, que le confieren a quienes los poseen una ventaja competitiva en el mercado que antes no tenían. El know how constituye uno de los activos patrimoniales más importantes con el cual puede contar cualquier empresa. Para lograr la transmisión del know howel franquiciador debe realizar la entrega al franquiciatario de los correspondientes soportes materiales en donde reposa el know how, como manuales, videos, medios virtuales, entre otros; y velar para que el franquiciatario asimile ese know how.
  2. Transmisión del uso del signo distintivo. El signo distintivo es la marca, la cual permite identificar los bienes o servicios que ofrece un empresario en el mercado, frente a los productos de otros. La titularidad de la marca se adquiere mediante el registro constitutivo. Sin embargo, hay casos especiales en donde no se requiere del citado trámite; muestra de ello son las marcas notorias.

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