Sector hotelero rechaza imporrenta y acepta incentivos para el posconflicto

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  • Publicado: 14 febrero, 2017

Sector hotelero rechaza imporrenta y acepta incentivos para el posconflicto

La Asociación Hotelera y Turística de Colombia, Cotelco, le apuesta a programas de apoyo a los diversos planes que se tengan que llevar a cabo en relación con el posconflicto; sin embargo, hay decepción con algunos puntos de la reforma tributaria que los afecta en materia de impuestos.

Uno de los principales retos que tiene por delante Colombia son las acciones a tomar frente al posconflicto, por tal motivo la reforma tributaria tiene cabida para:

  1. Beneficios tributarios para las empresas nuevas que se establezcan en las zonas más afectadas por el conflicto. Para las micro y pequeñas empresas tarifa del impuesto sobre la renta y complementario será del 0% por los años 2017 a 2021; del 8,25% por los años 2022 a 2024 y del 16,5% para los años 2025 a 2027. Para las medianas y grandes empresas, la tarifa será del 17% para el año 2017, del 16,50% por los años 2018 a 2021, y del 24,75% por los años 2022 a 2027.
  2. Las sociedades podrán optar por pagar hasta el 50% de sus impuestos mediante la inversión directa en proyectos de trascendencia social en las zonas más afectadas por el conflicto armado.

Dentro de las tareas pendientes por parte del Gobierno está el de definir las zonas más afectadas por el conflicto –ZOMAC–, hacia donde se ha anunciado se encaminarán esfuerzos para cerrar las brechas de desigualdad, aplicándole incentivos tributarios hasta 2027 a las empresas que se instalen en sus municipios. La idea es que esta idea, como afirma el columnista de El Espectador, Gonzalo Silva Rivas«se consolide como un programa bandera para prenderle motores a las regiones victimizadas, pero que en materia turística tendrá que complementarse con apoyos de emprendimientos, en los que se asocie a las poblaciones vulnerables, a fin de iniciar con ella su conversión como pequeños empresarios».

Por su parte, el presidente de Cotelco, Gustavo Adolfo Toro, ha manifestado que la firma del acuerdo de paz es “solo el principio de una cadena de acciones que debe contar con la participación de todos los colombianos y en donde Cotelco está dispuesta a ser parte activa con propuestas concretas”.

Frente a lo anterior, desde el gremio hotelero se plantean dos programas. El primero es el de las posadas turísticas para la paz, que consiste en que la empresa privada apadrine proyectos que estén alineados con el acuerdo de fin del conflicto, brinde acompañamiento y asesoría legal, en infraestructura, servicio al cliente, tecnologías de información y comunicaciones, sostenibilidad y calidad. Se trata, básicamente, de ayudar a los reinsertados a montar una empresa hotelera o en el sector del turismo.

Y segundo, se trata de un programa para incentivar la compra de productos a comunidades víctimas del conflicto que, organizadas en cooperativas y otras formas empresariales, suministren insumos a la industria hotelera; lo cual ya se ve en Antioquia con un plan piloto donde las mujeres víctimas de la violencia trabajan en confección y tienen la posibilidad de vender uniformes elaborados por ellas a los hoteles afiliados de Cotelco.

Desconcierto gracias a la reforma tributaria

Pero así como Cotelco tiene ideas claras frente al posconflicto, tiene críticas para la reforma tributaria, es especial con lo relacionado al IVA. Por una parte, la entidad señala que el impuesto al consumo es un mecanismo que dificulta la administración de los establecimientos y que confunde al huésped al hacer variar el precio de un alimento o bebida dependiendo de si se consume en el restaurante del hotel o en la habitación.

La sobretasa a la energía, impuesto del que fueron exoneradas la mayoría de las industrias en 2012, pero que dejó por fuera a la hotelera también es un problema para el sector. Por ejemplo, en la Región Caribe los sobrecostos y el mal servicio de Electricaribe son toda una pesadilla para los empresarios hoteleros; lo que se traduce en fuertes críticas de los turistas.

Toro ha manifestado que el sector quedó desconcertado, porque se determinó que los hoteles beneficiados con la exención tributaria quedaron con una renta del 9%. «Sentimos que se cambiaron las reglas de juego y que finalmente se lesionó la confianza inversionista, quedó fracturada», dijo a medios de comunicación.

Y es que en el 2002 se expidió la Ley 788 que determinó que los hoteles que se construyeran a partir del 1 de enero de 2003 hasta el 31 de diciembre de 2017 no pagarían renta durante 30 años. En el 2012 hubo una reforma tributaria que separó renta y dio paso al CREE y los hoteles pagaron el 9% sobre este nuevo tributo. El argumento fue que una cosa era la renta y otra el CREE, y que por eso no había derecho a reclamar.

«Con la reforma del 2016 se planteó el tema del 9% de renta, preocupados con ese cambio en las reglas del juego, en el Ministerio de Hacienda dijeron que ya pagábamos CREE y que por eso no había diferencias, pero en el fondo hubo un cambio en lo que ya estaba estipulado y eso nos tiene molestos», dice Toro.

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