Vida útil de activos bajo NIIF: ¿sabe en qué consiste y cómo se determina?

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  • Publicado: 16 octubre, 2015

Vida útil de activos bajo NIIF: ¿sabe en qué consiste y cómo se determina?

La Sección 17 de la NIIF para pymes y la NIC 16 se refieren al tratamiento de los bienes que conforman las propiedades, planta y equipo; no tienen diferencias en cuanto al requerimiento sobre la vida útil. Al respecto, ambos estándares indican que la vida útil es el tiempo en el cual la entidad espera obtener los beneficios económicos derivados del activo.

La información contable debe establecer períodos reales de utilidad de los bienes, y no simplemente aplicar los indicados en la norma tributaria, según la cual los vehículos se deprecian a 5 años, las maquinarias a 10, los inmuebles a 20, computadores a 5, y el software se amortiza a 3 años; esto en razón a que la vida útil debe calcularse con un enfoque financiero y no fiscal.

Veamos un ejemplo

Suponiendo, el gerente informa que se acaba de comprar un vehículo; presenta su tarjeta de propiedad para contabilizarlo; lo correcto es consultar, en primera instancia, cuál es el tiempo en el que la entidad espera beneficiarse del vehículo; el gerente podría exponer que este es para uso de la administración y, por tanto, se considera pertinente establecer por política su venta a los 3 años porque la entidad no tiene vehículos viejos que le generen gastos de mantenimiento; en ese caso la vida útil del bien son 3 años.

Ahora bien, la variable vida útil va atada a otra variable que se llama valor residual, a menor vida útil, mayor valor residual; si un vehículo costó $ 50 millones y se va a utilizar 3 años, es posible que al término se pueda vender en unos $ 30 millones; pero si por el contrario se piensa utilizar unos 10 años, en ese tiempo se podría vender, pero en un valor mucho menor, unos $ 10 millones.

Si se trata de una máquina, probablemente el proveedor pueda indicar una duración aproximada según las horas diarias de uso; cada tipo de activo tendrá una estimación diferente y es importante que la empresa no generalice en este aspecto estableciendo por ejemplo, una política general para todas las máquinas; la vida útil debe poder documentarse según las características del activo y el uso que planea dársele.

Cuando se trata de activos poco utilizados

“La depreciación no cesa cuando el activo está sin utilizar; el hecho de que un activo esté ocioso no necesariamente significa que se detenga su depreciación”

El estándar en el párrafo 17.20 en la NIIF para pymes, indica que la depreciación inicia cuando el activo está disponible para ser utilizado, cuando se encuentra listo en las condiciones esperadas y requeridas por la Gerencia; esa depreciación continúa hasta tanto el activo se dé de baja. La depreciación no cesa cuando el activo está sin utilizar; el hecho de que un activo esté ocioso no necesariamente significa que se detenga su depreciación. La entidad debe seguir depreciándolo hasta cuando lo dé de baja.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que la NIIF para pymes castiga esos activos ociosos. Un activo que no esté generando beneficios, debe ser dado de baja de los estados financieros, porque una parte de la definición de activo precisamente involucra la generación de beneficios económicos para la compañía. Con esos activos ociosos hay que seguir haciendo depreciación, hay que evaluar el valor del deterioro de esos activos; si no los está utilizando ni los va a usar en un futuro previsible, lo mejor es venderlos y convertirlos en recursos líquidos que puedan aprovechar para la operación.

Una posible solución para frenar el deterioro de activos poco usados

El párrafo 17.20 dice que en algunas ocasiones la depreciación puede ser en función del uso o de las unidades producidas, y, en ese caso, si no hay producción, el cargo por depreciación será nulo; esta será la forma más acertada de depreciar aquellos bienes que no son necesarios para la empresa, y que por tanto no se utilizan con frecuencia.

Tal es el caso, por ejemplo, de una planta eléctrica para cuando se va la energía; esa planta solo funciona en algunas ocasiones; una opción para esa planta eléctrica es depreciarla por horas trabajadas; se le pregunta al fabricante cuántas horas de vida útil tiene la máquina y las horas que trabaje, esas horas se depreciarán; cuando la máquina no esté en funcionamiento, la depreciación será cero en determinado período.

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