Pagos electrónicos en Colombia se consolidan, pero sobreuso del efectivo continúa vigente


5 marzo, 2021
Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

Para Asobancaria es imperativo que sistema financiero, comercio y Gobierno nacional trabajen para migrar con mayor celeridad hacia una senda de desarrollo tecnológico e innovación.

El objetivo es reducir sustancialmente el sobreuso de efectivo e incentivar la transición hacia los medios de pago electrónicos.

A pesar de que a menudo el efectivo se considera como un medio de pago sin costo, acarrea ineficiencias asociadas, como por ejemplo, a los elevados costos de transacción y los riesgos relacionados con inseguridad.

En contraste, los medios de pago electrónicos ofrecen una experiencia más simple, ágil, conveniente y segura. «Así, cubren nuevas expectativas y necesidades a la hora del intercambio, mejorando la calidad de vida de los consumidores financieros», desde el punto de vista de Asobancaria.

“En Colombia, en medio de la crisis generada por la pandemia se evidenció que las personas decidieron usar medios de pagos alternativos al efectivo”

La comparación y análisis está plasmada en el informe Banca & Economía de la Asobancaria, titulado El papel de los medios de pago: un análisis de los problemas asociados al efectivo y los pagos electrónicos como alternativa.

En Colombia, en medio de la crisis generada por la pandemia se evidenció que las personas decidieron usar medios de pagos alternativos al efectivo, lo cual permitió que se potencializaran los beneficios para los consumidores, usuarios y comercios al migrar hacia un esquema que limitó el sobreuso del efectivo como medio de pago.

Pese a estos avances, todavía persisten retos en materia de masificación de medios de pago para Colombia frente a otros países de la región (Chile, Brasil o Perú) que han logrado disminuir el uso del efectivo y migrar hacia los medios de pago por tarjetas y los pagos desde cuenta.

TAMBIÉN LEE:   Comercialización de vivienda en 2022 y 2023 superará las 500.000 unidades

Gracias a la experiencia internacional se podría concluir que en Colombia todavía hay una senda extensa por recorrer frente a la digitalización de los pagos.

El informe indica que es imperativo que el sistema financiero, el sector comercio, el de las telecomunicaciones y el Gobierno nacional trabajen conjuntamente para que el país migre con mayor celeridad hacia una senda de desarrollo tecnológico e innovación.

«Solo así se podrá reducir sustancialmente el sobreuso de efectivo e incentivar la transición hacia los medios de pago electrónicos».

¿Por qué el sobreuso de efectivo en Colombia?

Aunque Colombia logró grandes avances durante el 2020 en materia de reducción del sobreuso del efectivo, aun el indicador de efectivo tiene niveles del 15 %.

Estudios muestran que en el país el sobreuso está asociado a:

  • Factores culturales.
  • La evasión de impuestos (que parte de los elevados niveles de informalidad).
  • Falta de información sobre medios de pago electrónicos.
  • Percepción del bajo costo del efectivo.
  • Desincentivos para usar los canales y productos financieros ante la permanencia del 4×1000.

Problemas que genera el sobreuso de efectivo

El efectivo puede generar ineficiencias para los consumidores. Según un informe de VISA, publica Asobancaria, un consumidor puede gastar en promedio 6,4 horas al año retirando dinero de un cajero automático, 12 horas al año pagando sus facturas presencialmente y 2,3 horas al año visitando una sucursal bancaria.

Por otro lado, a un consumidor ubicado en zona rural dispersa le puede tomar hasta 5 horas desplazarse a una cabecera municipal para reclamar un subsidio o para realizar un pago en efectivo. En ambos casos, además, se debe incurrir en costos de transacción como el transporte.

TAMBIÉN LEE:   Pérdidas de ingresos y brecha de género, constantes del mercado laboral nacional

Por otro lado, el costo mensual esperado por fraude cuando se recibe efectivo representa el 4 % en los microcomercios, mientras que para la tarjeta débito es de 0,1 % y para la tarjeta de crédito 2,9 %.

Así mismo, el riesgo de tener efectivo aumenta conforme mayor cantidad de dinero se posee.

El 67 % de las personas percibe que cuando maneja efectivo está más expuesto a un robo que cuando se usan tarjetas y el 59 % considera que el manejo del efectivo es muy riesgoso.

«A su vez, el uso de este medio de pago propicia acciones de atraco o fleteos que repercuten negativamente sobre la calidad de vida de los habitantes», publica el informe.

Beneficios de los pagos electrónicos

Los medios de pago electrónicos (tarjetas débito, crédito y el dinero electrónico) permiten realizar pagos en línea o sin tener contacto con la contraparte.

Así, los consumidores no desperdician tiempo ni dinero en desplazamientos o haciendo filas para retirar efectivo y realizar pagos, brindando al consumidor una experiencia más amena y segura.

«Así mismo, los negocios pueden recibir sus pagos de forma digital, recibir rendimientos sobre sus ingresos, obtener su balance de cuenta de forma inmediata y adquirir nuevos conocimientos respecto a una administración más práctica y segura», argumenta Asobancaria.

Para la entidad, los anteriores beneficios no se pueden ignorar teniendo en cuenta las dinámicas generacionales, ya que:

  • Uno de cada tres habitantes del planeta es un millennial.
  • En 2020 uno de cada dos trabajadores será millennial.
  • En 2030 cuatro de cada cinco millennials serán herederos.

«Estas nuevas generaciones que han crecido en medio del auge tecnológico tienen expectativas enfocadas en servicios digitales que les faciliten la vida cotidiana y el sector financiero se está preparando para atenderlas», afirma el informe.

TAMBIÉN LEE:   Nómina electrónica de noviembre de 2021: obligados a transmitirla

Material relacionado

Sobre este contenido…

Última actualización:
  • 5 marzo, 2021
    (hace 1 año)
Categorías:
Etiquetas:

Tienda & Marketplace