Responsabilidad especial, reserva profesional e independencia mental del Revisor Fiscal

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  • Publicado: 4 diciembre, 2014

Responsabilidad especial, reserva profesional e independencia mental del Revisor Fiscal

El Revisor Fiscal debe ser eficiente en su labor sino puede correr el riesgo de responder hasta con sus propios bienes por los perjuicios económicos que puede llegar a causar. De igual manera, debe contar con sigilo profesional y sus informes deben ser conocidos por personas puntuales de una empresa o sociedad.

Responsabilidad especial del Revisor Fiscal

En Colombia, a diferencia de lo que sucede en otros países, y en el caso específico del revisor fiscal, a diferencia de lo que sucede con otros responsables de las acciones de vigilancia y control, este profesional tiene un gran responsabilidad derivada de su gestión.

Así se puede leer en el artículo 211 del Código de Comercio:

“Responsabilidad del Revisor Fiscal. El revisor fiscal responderá de los perjuicios que ocasione a la sociedad, a sus asociados o a terceros, por negligencia o dolo en el cumplimiento de sus funciones.”

“el revisor fiscal se ve obligado a ser eficiente en su labor o, de lo contrario, corre el riesgo de responder hasta con sus propios bienes por los perjuicios económicos que cause con su ineficiencia o con acciones malintencionadas”

Esta responsabilidad es prenda de garantía para los propietarios y administradores de la empresa, contratantes, entidades privadas y estatales y personas naturales que puedan verse afectadas positiva o negativamente por la eficiencia o no eficiencia del revisor fiscal; pues tienen la tranquilidad de saber que el revisor fiscal se ve obligado a ser eficiente en su labor o, de lo contrario, corre el riesgo de responder hasta con sus propios bienes por los perjuicios económicos que cause con su ineficiencia o con acciones malintencionadas, además de enfrentar las sanciones disciplinarias que puedan aplicarle la Junta Central de Contadores y entidades de inspección, vigilancia y control del Estado, así como las sanciones penales cuando haya lugar a ellas.

La reserva profesional

El sigilo profesional es carta de garantía para empresarios, directivos y administradores, que solo puede ser levantada por mandato de una autoridad legal.

Código de Comercio.

“Art. 214.- Reserva del Revisor Fiscal en el ejercicio de sus funciones. El revisor fiscal deberá guardar completa reserva sobre los actos o hechos de que tenga conocimiento en ejercicio de su cargo y solamente podrá comunicarlos o denunciarlos en la forma y casos previstos expresamente en las leyes.”

Los empresarios, directivos y administradores tienen una carta de garantía en esta obligada reserva del revisor fiscal, coincidente con lo estipulado en el artículo 63 de la ley 43 de 1990, que dice:

“El contador público está obligado a guardar la reserva profesional en todo aquello que conozca en razón del ejercicio de su profesión, salvo en los casos en que dicha reserva sea levantada por disposiciones legales”

Norma esta que, a su vez, es complementada con los artículos 65 y 66 de la misma ley 43 de 1990, así:

“ART. 65.- El contador público deberá tomar las medidas apropiadas para que tanto el personal a su servicio, como las personas de las que obtenga consejo a asistencia, respeten fielmente los principios de independencia y de confidencialidad”

“ART. 66.- El contador público que se desempeñe como catedrático podrá dar casos reales de determinados asuntos pero sin identificar de quien se trata”

“solamente los destinarios de sus informes previstos por el Código de Comercio –administradores, junta directiva y propietarios, o entidades de inspección, vigilancia y control del Estado, según el caso- deben conocer asuntos que él haya conocido en el ejercicio de sus funciones.”

De un juicioso análisis de estas normas citadas, se deriva que indudablemente el revisor fiscal debe cumplir con el denominado sigilo profesional y que, por lo tanto, solamente los destinarios de sus informes previstos por el Código de Comercio –administradores, junta directiva y propietarios, o entidades de inspección, vigilancia y control del Estado, según el caso- deben conocer asuntos que él haya conocido en el ejercicio de sus funciones.

Esta reserva no es total. En lo posible debe mantenerse, pero hay excepciones en que se justifica levantarla; pero solamente por mandato de autoridad legal, como se puede deducir de los apartes de la sentencia C-062/98 de la Corte Constitucional:

“El revisor fiscal cumple una labor de vigilancia permanente a los órganos de administración y representación, en interés de los demás socios, de la sociedad, del Estado y de la comunidad en general. Sus funciones son trascendentales para la buena marcha de la sociedad tanto desde su órbita interna –funcionamiento regular, control del patrimonio, registros e inscripciones, etc.-, y su incidencia en la colectividad».

“Dentro del desarrollo de la vida de la sociedad comercial le corresponde al revisor fiscal(bien sea de modo obligatorio o potestativo) ejercer una función de vigilancia permanente de la actividad social «para prestar a los socios una colaboración completa y eficaz que les permita ejercer adecuado control de la ejecución del contrato desde el seno de la asamblea general. En esta materia, siguen siendo provechosas las orientaciones del Profesor Gabino Pinzón y su explicación del origen consuetudinario de la revisoría fiscal. Cfr. Gabino Pinzón, Sociedades Comerciales volumen I, Teoría General, Editorial Temis, Bogotá 1982, pgs. 342 y ss., siendo su obligación no sólo la de proteger intereses particulares sino la de «velar por los intereses económicos de la comunidad entendiéndose por ésta no solamente a las personas naturales o jurídicas vinculadas directamente a la empresa sino a la sociedad en general, y naturalmente, el Estado.Art. 35 Ley 43 de 1990, que expone el núcleo ético de la profesión de contador público (revisor fiscal).”

“Al repasar las funciones del revisor fiscal puede advertirse que su labor no se agota en la simple asesoría o conservación de expectativas privadas. La suya es una tarea que involucra intereses que van más allá de la iniciativa particular y atañe, por tanto, a la estabilidad económica y social de la comunidad.”

“La idea de secreto profesional ligada al ejercicio de ciertas actividades resalta la relación de confianza que surge entre peritos en determinada materia o área del conocimiento y las personas que descubren o dejan entrever ante ellos datos y hechos de su vida privada. El deber profesional de conservar sigilo o reserva sobre la información conocida es elemental correlato del vínculo personalísimo que emana de este tipo de relaciones y que tiene por objeto fomentar la confianza pública y el adecuado desarrollo de las actividades sociales.”

“Buena parte del prestigio, credibilidad y eficacia de la labor desarrollada por ciertos grupos profesionales depende de la manera como cumplan sus deberes y se preserve la confidencialidad de los datos obtenidos. Incluso se llega a sancionar «a los miembros que se abandonan a la infidencia y a la divulgación de lo que siempre debe quedar confinado dentro del impenetrable espacio de lo absolutamente reservado.”

Independencia mental del Revisor Fiscal

La denominada independencia mental del revisor fiscal es un ideal maravilloso. Pero “del dicho al hecho hay mucho trecho” y parezca una barbaridad, la absoluta independencia no existe, ni puede existir en la realidad presente y futura.

“Art. 205._ Inhabilidades del Revisor Fiscal. No podrán ser revisores fiscales:

1o) Quienes sean asociados de la misma compañía o de alguna de sus subordinadas, ni en éstas, quienes sean asociados o empleados de la sociedad matriz;

2o) Quienes estén ligados por matrimonio o parentesco dentro del cuarto grado de consanguinidad, primero civil o segundo de afinidad, o sean consocios de los administradores y funcionarios directivos, el cajero auditor o contador de la misma sociedad, y

3o) Quienes desempeñen en la misma compañía o en sus subordinadas cualquier otro cargo.

Quien haya sido elegido como revisor fiscal, no podrá desempeñar en la misma sociedad ni en sus subordinadas ningún otro cargo durante el período respectivo.”

“ Si son los dueños de las empresas quienes eligen y remuneran al revisor fiscal, indudablemente ya hay una circunstancia que –consciente o inconscientemente- impedirá una independencia absoluta en el ejercicio de la revisoría fiscal”

Si son los dueños de las empresas quienes eligen y remuneran al revisor fiscal, indudablemente ya hay una circunstancia que –consciente o inconscientemente- impedirá una independencia absoluta en el ejercicio de la revisoría fiscal. Si se cambiaran la forma de elección y/o quienes deban remunerar al revisor fiscal y se optara por una propuesta que desde hace varios años ha sido estudiada acerca de que sea la superintendencia (de sociedades, financiera, de salud, de economía solidaria, etc.) quien lo nomine y remunere o quien lo elija y remunere, por ejemplo, es alta la opción de que este revisor fiscal incline sus actuaciones a favor del Estado. Y si seguimos explorando opciones, seguramente que en todos los casos nos encontraremos con situaciones reales que impiden su total independencia.

Autor:
C. P. Carlos Sastoque M.
carsastoque@yahoo.com

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