“En el TLC, los elevados sobrecostos laborales seguirán siendo el cuello de botella para generar empleo”

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  • Publicado: 5 junio, 2012

“En el TLC, los elevados sobrecostos laborales seguirán siendo el cuello de botella para generar empleo”

Alejandro Vera Sandoval es el vicepresidente de Anif, Asociación Nacional de Instituciones Financieras, entidad que está muy al tanto de las fichas que se mueven alrededor del TLC. Para él, el auge minero energético debe ser un plus para mejorar la infraestructura; se debe trabajar en la sincronización, coordinación y eficiencia de toda la institucionalidad aduanera; y el Gobierno debería manejar rangos de posibles pérdidas de mercado y crecimiento.

Alejandro Vera Sandoval, vicepresidente Anif

Alejandro Vera Sandoval, vicepresidente Anif

Vale la pena afirmar que después de realizar un estudio sobre el impacto del TLC con Estados Unidos en la economía colombiana, esta entidad encontró que la relación entre riesgos y oportunidades es neutro. De igual manera, los sectores que tendrían oportunidades serían minería, confecciones, cuero y calzado, alimentos y metales.

Los empresarios avícolas y el gremio de los agricultores están preocupados por el TLC. Dicen que la idea vendida por parte del Gobierno no es real. ¿Cuál es la posición de Anif al respecto?

El sector agropecuario enfrenta una serie de problemas estructurales, que si no se resuelven afectarían al sector de cara al TLC. Entre estos: i) la baja capitalización financiera del sector; ii) la alta vulnerabilidad al clima (Niño/Niña); iii) los altos costos de producción debido a la baja tecnificación; iv) el alto nivel de pobreza en las regiones agropecuarias; y v) la falta de una institucionalidad sanitaria sólida.

Si no se resuelven estos factores pronto, es probable que se diluyan las grandes oportunidades que tenemos con este TLC, como por ejemplo: i) la gran diversidad de frutas y hortalizas; ii) el desarrollo de los biocombustibles; y iii) la oportunidad de convertirnos en un proveedor neto de alimentos a ese mercado, si se expande la frontera agrícola en la Antillanura.

Un caballito de batalla del Gobierno ha sido el de asegurar que en cinco años, gracias al TLC se van a generar 500.000 empleos. ¿Es posible? ¿Es una utopía? ¿Falsas esperanzas?

La Cita (haz click en la imagen para ampliar)

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La generación de trabajo por cuenta del TLC con Estados Unidos muy probablemente dependerá de que el Gobierno lleve a cabo varias tareas-reformas en el área laboral. Anif considera que si bien este TLC podría generar grandes oportunidades para la creación de nuevas empresas-empleos formales, los elevados sobrecostos laborales (que suman 60% al salario) seguirán siendo el principal cuello de botella para que esto se materialice.

La infraestructura del país está en tela de juicio para que ruede el TLC como se merece. ¿Qué proponen ustedes para que las vías, puertos y aeropuertos no sean un punto negro en este proceso?

Anif ha reiterado una y otra vez que el Gobierno debe sembrar el actual auge minero-energético en infraestructura. También, tenemos la posición de que existen muchas obras que por sus riesgos geológicos deberán tener el carácter de obras públicas y varias de ellas tienen parte de urgencia frente a los TLC’s, lo que implica que el Gobierno deberá abordar rápidamente la enajenación del 10% de Ecopetrol para enfocarse en apoyar esas obras extraordinarias con recursos extraordinarios, como los que resultarían de la enajenación de la petrolera.

En dicho cometido, la España de los años setenta tuvo el apoyo (exógeno) de la Unión Europea; el Chile de los años ochenta tuvo la disciplina fiscal y su auge minero a favor. Pues bien, Colombia no tiene apoyos exógenos, pero tiene su “cuarto de hora” minero-energético para sembrarlo en infraestructura ya y ahora (2012-2014).

Y sobre instituciones involucradas en el proceso como la DIAN, Invima e ICA, las aduanas, ¿qué se debe mejorar?

Indudablemente, lo principal es mejorar la sincronización, coordinación y eficiencia de toda la institucionalidad aduanera. Pero este no es un tema nuevo en el país. Desde 2005, la Ley 962 estableció que la revisión, inspección física y manejo de la carga (exportada/importada) debe ser ejecutada en una sola diligencia por todas las entidades relacionadas y su duración no podrá exceder un solo día.

Así, el Conpes 3469 de 2007 fijó los lineamientos para el control de las mercancías y la seguridad de los nodos de transferencia del comercio exterior y el Decreto 1520 de 2008 estableció que dichas entidades deben: i) contar con los recursos físicos y humanos necesarios para homologar sus horarios y así  prestar una inspección eficiente y simultánea; ii) disponer de una mínima infraestructura para la realización de las inspecciones; iii) contar con un sistema de información que incorpore los criterios y perfiles de riesgo; y iv) reunirse periódicamente para ajustar el procedimiento de inspección simultánea.

Inclusive, la administración Santos lo incluyó en su Plan Nacional de Desarrollo – PND (2010-2014), fijándose como metas: i) realizar las acciones, inversiones y ajustes necesarios para asegurar la prestación continua de los servicios logísticos; ii) definir los nodos logísticos en lo que se dará la continua prestación de los servicios logísticos; y (iii) socializar a las concesiones portuarias la posibilidad de establecer incentivos económicos para asegurar el funcionamiento permanente y continuo de los puertos las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Respecto a las dos preguntas anteriores, ¿qué cantidad de años estamos atrasados y cuántos nos podría tomar estar a la altura? ¿Qué propone Anif para que los cambios que se necesitan lleguen de forma rápida y efectiva?

Anif ha señalado una y otra vez que en materia de infraestructura al inicio de la administración Santos nos encontrábamos ya atrasados, coincidiendo con innumerables estudios sobre el tema. Ahora, los daños de la pasada ola invernal nos pusieron en una posición todavía más retrasada.

En consecuencia, venimos de al menos tres décadas sacrificando crecimiento a razón de 1%-2% por año, creciendo más cerca del 4% que del añorado 6% anual. Por consiguiente, el Banco Mundial ha estimado que Colombia requeriría elevar la relación inversión en infraestructura/PIB del actual 3.5% a cerca del 6% anual, por cerca de una década, para siquiera acércanos a la dotación en infraestructura de la cual disfruta Asia.

¿De qué manera deben afrontar las Pymes todo esto del TLC? ¿Cuál es la mejor forma en la que se pueden preparar?

Tradicionalmente las Pymes no han sido un segmento exportador. De acuerdo a la Gran Encuesta Pyme de Anif, al primer semestre de 2011, en el sector industrial sólo un 29% de las Pymes exportaba y en sector servicios lo hacía un 13%. Entonces, para este segmento los TLCs son una oportunidad de abrir su mercado: i) exportando directamente; ii) uniéndose a una cadena o clúster exportador; o incluso iii) a través de oportunidades puntuales como las compras gubernamentales, capítulo que se ha negociado en varios TLCs.

No obstante, también es fundamental que desde su sector las Pymes identifiquen los riesgos o beneficios que puede traer consigo el tratado. La mayor competencia a la que se verán expuestas las Pymes obliga a que este sector aumente su competitividad ya sea mejorando su productividad, tecnificándose y/o creando productos y servicios de mayor valor agregado. Para esto, algunas entidades ya cuentan con líneas de crédito especiales para Pymes exportadoras y para aquellas empresas que quieren prepararse para los TLCs.

El presidente de la Anif, Sergio Clavijo, aseguró que hay que dejar de decir mentiras y gobernar a punta de titulares. ¿El Gobierno está mostrando sólo la cara positiva del TLC y se hace el de la vista gorda frente a lo negativo?

El gobierno ha venido realzando todas las oportunidades que este TLC tiene para al país. Sin embargo, Anif ha venido mencionando, que toda proyección seria y técnica del impacto de dicho TLC sobre la economía de Colombia debe cotejar tanto los efectos positivos como los negativos. Así, se deben incluir rangos de proyección de ganancias en crecimiento y productividad, pero también rangos de posibles pérdidas de mercado y crecimiento, especialmente si nuestros empresarios enfrentan sobrecostos en materia laboral y por infraestructura que los hacen menos competitivos a nivel internacional.

Bueno, pero no todo puede ser críticas. ¿Cuáles son esos aspectos positivos que Anif destaca del TLC con Estados Unidos?

Luego de hacer un estudio sobre el impacto del TLC con Estados Unidos en la economía colombiana, Anif ha encontrado que el balance entre riesgos y oportunidades (a nivel de número de sectores) es más bien neutro, si Colombia hace apropiadamente “sus deberes” en materia laboral y de infraestructura. Los sectores en los que tendremos oportunidades serían minería, confecciones, cuero y calzado, alimentos y metales. Sin embargo, en los que tendríamos riesgos serían químicos, papel, productos de plástico y caucho y vehículos.

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