Este artículo fue publicado hace más de un año, por lo que es importante prestar atención a la vigencia de sus referencias normativas.

Gestión del flujo de caja: control financiero para tu empresa


contador gestionando flujo de caja

Aquí hablaremos sobre...

  • ¿Qué es el flujo de caja?
  • Diferencias entre el flujo de caja y el flujo de efectivo
  • Tipos de flujo de caja
  • ¿Cómo se calcula el flujo de caja?
  • ¿Qué analizar con el flujo de caja?

El flujo de caja brinda control sobre las entradas y salidas de recursos en las empresas, evalúa su salud financiera, permite la planificación de pagos, identifica necesidades de financiamiento y optimiza el modelo de negocio.

Aprende a gestionarlo y garantiza la liquidez necesaria para operar y crecer.

¿Sabes cuánto dinero entra y sale de tu empresa? El flujo de caja es una herramienta que permite a las empresas controlar sus entradas y salidas, evaluar su salud financiera, determinar si necesitan financiamiento y verificar si su modelo de negocio funciona correctamente, entre otros factores.

“Muchas de las dificultades de liquidez de una empresa surgen por la mala planificación de sus recursos”

Una buena gestión del flujo de caja garantiza la liquidez necesaria para cubrir pagos a proveedores, impuestos, empleados y otros pagos relacionados para seguir operando. Muchas de las dificultades de liquidez de una empresa surgen por la mala planificación de sus recursos.

Sigue leyendo para conocer qué es el flujo de caja, los tipos que existen, su importancia y cinco consejos para tener un flujo de caja positivo.

¿Qué es el flujo de caja?

El flujo de caja es un indicador financiero que refleja la acumulación de activos líquidos en un plazo determinado: mensual, trimestral, semestral o anual. Este indicador es relevante para determinar la liquidez de una empresa en un contexto específico y en un determinado período.

El flujo de caja ayuda a la empresa a responder a preguntas como: ¿qué cantidad de mercancía se puede comprar?, ¿se debe cobrar al contado o dar crédito?, ¿se pueden pagar las deudas o hay que pedir refinanciamiento?

Para nuestros suscriptores Actualícese hemos desarrollado este formato en Excel, en el que encontrarás un modelo de flujo de caja real y presupuestado de los cobros y pagos mensuales en efectivo que realizará una entidad. Te permitirá realizar un seguimiento del efectivo de una empresa y visualizar a través de alertas la variación del efectivo real vs. el presupuestado.

Diferencias entre el flujo de caja y el flujo de efectivo

Aunque son dos términos que se confunden en la práctica, el flujo de efectivo y el flujo de caja son dos indicadores financieros elementales que persiguen fines similares y que señalan, principalmente, el estado de la liquidez en una empresa.

El flujo de caja consiste en las variaciones de entradas y salidas de caja o efectivo en un período de tiempo. Este considera un tiempo determinado, y de esa manera, por ejemplo, puede calcular la acumulación neta de activos líquidos que se tuvo durante ese lapso.

Por otra parte, el flujo de efectivo refleja las salidas e ingresos de efectivo en todo momento; esto lo convierte en un indicador en tiempo real de la realidad financiera del negocio.

Así las cosas, el flujo de caja se centra en un período concreto, mientras que el flujo de efectivo muestra la cantidad de dinero que hubo en un inicio y al final de un período utilizando toda la información financiera de la empresa. Esto quiere decir que ambos estados buscan lo mismo, siendo el tiempo la principal diferencia.

Tipos de flujo de caja

Los flujos de caja se definen como indicadores económicos a través de los cuales es posible acceder a información respecto a los ingresos y egresos de una compañía. Con estos datos claros es factible saber si dicho negocio tiene solvencia o no, así como también conocer su liquidez.

Existen diferentes tipos de flujo de caja. Conocerlos es clave para saber cuál es la salud económica de una empresa.

1. Flujo de caja operativo –FCO–

Este es el flujo de caja inicial de toda empresa, puesto que determina los aspectos de generación de ingresos del negocio. El FCO representa el efectivo que la empresa genera a través de sus operaciones comerciales normales; su identificación permite asegurar que se pueda operar sin depender de préstamos.

El FCO muestra si una empresa genera suficiente flujo de efectivo positivo para administrar su negocio y hacer crecer sus operaciones; si los egresos o gastos de un negocio son más grandes que sus ingresos, probablemente necesita financiamiento externo para solventar su situación financiera.

2. Flujo de caja financiero –FCF–

Este flujo de caja mide los flujos de efectivo que surgen de las actividades de financiamiento. Está directamente relacionado con la gestión de tesorería, así como las decisiones que se toman para la distribución de los recursos.

A través de este flujo, la empresa considera los flujos de dinero que recibe la empresa por medio de fuentes externas, como préstamos, emisión de acciones o bonos, devolución de deudas o la distribución de dividendos, entre otros factores.

3. Flujo de caja de inversión –FCI–

Este tipo de flujo de caja mide los flujos que surgen de las inversiones en activos fijos y otros activos no corrientes, como la compra o venta de propiedades, planta y equipos, inversiones en proyectos de expansión y cualquier otra actividad de inversión significativa.

¿Cómo se calcula el flujo de caja?

Existen dos métodos de cálculo del flujo de caja de una empresa: método directo y método indirecto. Ambos métodos se utilizan para analizar y evaluar las entradas y salidas de efectivo de una empresa durante un período determinado.

  • En el método directo, el cálculo del flujo de caja se realiza restando los flujos de efectivo entrantes de los flujos de efectivo salientes:

Flujo de caja = flujos de efectivo entrantes – flujos de efectivo salientes

  • El método indirecto parte del beneficio neto de la empresa y suma las depreciaciones, amortizaciones y provisiones:

Flujo de caja = beneficio neto + depreciaciones + amortizaciones + provisiones

Mientras que el método directo se enfoca en los flujos de efectivo reales, el método indirecto se basa en los resultados contables y los ajusta para calcular el flujo de caja neto. Ambos métodos son útiles para comprender la situación financiera de una empresa y tomar decisiones informadas sobre la gestión del efectivo.

Tu Suscripción Actualícese, una vez más, te permite descargar este formato de estado de flujos de efectivo por el método directo e indirecto, identificando la capacidad de una empresa para generar efectivo, con el cual pueda cumplir con sus obligaciones y proyectos de inversión y expansión.

¿Qué analizar con el flujo de caja?

A partir del cálculo del flujo de caja surgirán diversas conclusiones: si este es positivo, entonces la empresa ha logrado que sus ingresos sean superiores a sus egresos. Pero si resulta negativo, significa que la empresa ha realizado inversiones poco rentables, ya que su gasto ha sido superior a sus beneficios.

Si el flujo de caja es positivo, esto significa que los ingresos han sido mayores que los egresos. Por el contrario, si es negativo, significa que los egresos han estado por encima de los ingresos.

Tener un flujo de caja positivo permite asumir nuevas inversiones, liquidar compromisos financieros pendientes y hacer frente a cualquier situación económica adversa. Estos son algunos consejos para tener un flujo de caja positivo:

Consejos para tener un flujo de caja positivo.

1. Realiza seguimiento y vigilancia a los costos y gastos

Debes mantener los costos operativos bajos y tener un control de los gastos. Como los costos fijos tienden a ser significativos y son los más difíciles de reducir, se deberán utilizar estrategias para optimizarlos y convertirlos en costos variables.

También se podrán determinar las áreas de mayor consumo de recursos y estudiar las estrategias para optimizarlas. Un buen control presupuestal permitirá identificar los gastos que generen mayor impacto y establecer un seguimiento de ellos.

2. Controla los activos líquidos

Mantener una estricta vigilancia en el saldo de la caja, bancos, cuentas por cobrar, ventas a crédito, entre otros, permitirá realizar proyecciones sólidas, evaluar la capacidad de pago de la empresa para producir dinero y definir con mayor precisión la salud del flujo de caja.

3. Conserva los clientes

Establecer un buen plan de negocios que logre la fidelización de clientes seguramente ayudará a mantener un flujo de caja positivo. Se recomienda aprovechar los clientes actuales para generar más ingresos, realizar beneficios para ellos y lograr su satisfacción.

4. Mantén las deudas al día

No atrasarse en los pagos a proveedores, empleados o impuestos. Estar al día en los compromisos laborales, fiscales y comerciales te permitirá tener efectivo disponible y/o recurrir a fuentes de financiamiento para cumplir con las obligaciones.

Por otra parte, recuperar cartera rápidamente permitirá contar con la liquidez para afrontar los compromisos económicos. 

5. Recurre a la tecnología

Se recomienda contar con un buen software que trabaje el flujo de caja. En su defecto, Excel es el mejor aliado para establecer métodos, mantener la información actualizada y proyectar resultados.

Muchas veces, los ingresos y egresos del negocio pueden generar confusión si no se llevan de manera ordenada, lo que conlleva a tomar decisiones con base en información poco fidedigna.

Te invitamos a ver el siguiente video, en el que la Cp.  Liliana Delgado explica detalladamente un ejercicio práctico para la realización del estado de flujos de efectivo con metodología de cálculo directo e indirecto.

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