NIA 510: Trabajos iniciales de auditoría

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  • Publicado: 23 noviembre, 2017

NIA 510: Trabajos iniciales de auditoría

La NIA 510 presenta las responsabilidades del auditor en la obtención de evidencia de auditoría en los trabajos iniciales. Esta NIA incluye lineamientos para revisar los saldos de apertura (contingencias, compromisos y saldos iniciales de las cuentas que figuran en libros).

El objetivo del profesional contable consiste en obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada sobre los saldos de apertura que permitan determinar si estos contienen o no incorrecciones que puedan afectar a los estados financieros; también se requiere que el profesional contable evidencie en los saldos de apertura si se han aplicado las políticas contables de forma adecuada o si los cambios en las políticas se han registrado, presentado y revelado conforme a las Normas Internacionales de Información Financiera.

“Saldos de apertura: corresponden a los saldos del cierre del período anterior que se convierten en saldos de apertura, los cuales reflejan los efectos de los hechos y transacciones de períodos pasados”

A continuación, relacionamos algunos términos de conocimiento obligado cuando se habla de aplicar la NIA 510:

  • Encargo de auditoría inicial: es el trabajo o labor encargada al auditor o revisor fiscal en el que los estados financieros del período anterior no fueron auditados o fueron auditados por el auditor o revisor fiscal predecesor.
  • Saldos de apertura: corresponden a los saldos del cierre del período anterior que se convierten en saldos de apertura, los cuales reflejan los efectos de los hechos y transacciones de períodos pasados, estos saldos incluyen contingencias, obligaciones, compromisos e importes de las cuentas que figuran en los estados financieros.
  • Auditor predecesor: es el auditor de otra firma de auditoría que realizó la labor de revisión de información financiera de una entidad en el período anterior o períodos anteriores y el cual fue sustituido por el auditor actual.

Saldos de apertura

Se requiere que el revisor fiscal o auditor revise los estados financieros más recientes y a su vez los informes del auditor o revisor fiscal predecesor en busca de información que pueda ayudarle a encontrar evidencia suficiente y adecuada sobre si los saldos de apertura reflejan la aplicación de políticas contables de forma adecuada, si han sido correctamente traspasados al período actual o si han sido adaptados para efectos comparativos.

Para cumplir con lo mencionado en el anterior párrafo el auditor o revisor fiscal puede realizar revisión de los papeles de trabajo del auditor predecesor, evaluar los procedimientos aplicados en el período actual y verificar si estos proporcionan evidencia en relación con la información de los saldos de apertura.

En caso de que se detecte que los saldos de apertura evidencian incorrecciones que pueden afectar los estados financieros del período actual, el auditor o revisor fiscal –luego de aplicar los procedimientos de auditoría que resulten adecuados (ver NIA 315, 750 y 450)– debe concluir y comunicar a la dirección y responsables de gobierno esos hallazgos.

Congruencia

“el revisor fiscal debe verificar si la información en los estados financieros se ha preparado de forma congruente con las políticas contables de la entidad”

De acuerdo al marco conceptual de las Normas Internacionales de Información Financiera la congruencia es la parte instrumental que apoya la comparabilidad, y la que busca que se utilicen los mismos métodos para la presentación de las mismas partidas con el fin de que estas puedan ser comparables entre sí. Al respecto, el revisor fiscal debe verificar si la información en los estados financieros se ha preparado de forma congruente con las políticas contables de la entidad y si los saldos que se presentan en el período tienen unas bases de medición congruentes con las de períodos pasados, todo esto para verificar si se cumple el principio de comparabilidad de la información.

De acuerdo a lo anterior, el revisor fiscal debe emitir una opinión con salvedades o una opinión desfavorable en caso de que llegue a concluir que las políticas contables del período actual no reflejan de forma congruente la información en los saldos iniciales o los cambios en las políticas contables no se revelan de forma adecuada de acuerdo a las Normas Internacionales de Información Financiera.

Procedimiento de auditoría

Entre los lineamentos expuestos en la NIA 510 se encuentra que el auditor o revisor fiscal puede aplicar a los activos y pasivos corrientes los siguientes procedimientos:

  • Observar el recuento físico de existencias a un corte determinado y la conciliación con la cantidad disponible a la apertura del período.
  • Valorar las partidas de existencias iniciales.
  • Verificar el beneficio bruto recibido por la entidad y el corte de las operaciones realizadas.

En cuanto a los activos y pasivos no corrientes, se sugiere, aparte de los procedimientos adicionales, que el auditor o revisor fiscal considere necesarios los siguientes procedimientos:

Opinión del revisor fiscal sucesor

En caso de que el dictamen del anterior revisor fiscal haya sido un dictamen con salvedades, que dichas recomendaciones no hayan sido ejecutadas y que la información de las incorrecciones en los estados financieros persista hasta este período, el revisor fiscal debe expresar una opinión modificada en su dictamen, conforme a los lineamientos de la NIA 705 y 710. En este caso, o según las circunstancias que se presenten, el revisor fiscal puede emitir una opinión con salvedades o la denegación de opinión.

Por otra parte, cuando se dé que la información del dictamen del revisor fiscal predecesor ya no es relevante ni material con respecto a la opinión sobre los estados financieros del período actual, deberá entenderse que tal resultado es posible porque existieron limitaciones al alcance en períodos anteriores y ahora no existen o porque ya se han aplicado procesos de mejora. En este caso el revisor fiscal debe comunicar y emitir una opinión al respecto.

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