Lo que se dice de la Contaduría Pública Colombiana: realidades, ingenuidades o exabruptos. En verdad… ¿Qué es ser Contador Público? – Hernán A. Rodríguez G.

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  • Publicado: 4 marzo, 2011

Hernán Rodríguez ¿Somos científicos los contadores? ¿Tenemos formación para ser científicos? ¿Prestamos servicios o realizamos actividades relacionadas con una ciencia llamada “ciencia contable”?

Lo curioso es que en nuestro caso las actividades relacionadas con la “ciencia contable” están definidas en una ley. ¿Es esto un exabrupto o una ingenuidad?

Veamos la realidad del Contador Público: es un profesional universitario facultado por ley para prestar los siguientes servicios profesionales:

1. Realizar actividades que impliquen organización, revisión y control de contabilidades

2. Dar fe pública de hechos propios del ámbito de su profesión:

  • Certificaciones y dictámenes sobre estados financieros,
  • Certificaciones que se expidan con fundamento en libros de contabilidad,
  • Revisoría fiscal
  • Prestación de servicios de auditoría

3. Asesoría tributaria y gerencial en aspectos contables

Ahora bien, para garantizar que este Contador Público tenga las competencias profesionales que se exige en el ámbito de esta profesión debe solicitar su inscripción ante la Junta Central de Contadores Públicos (JCCP), llenando dos requisitos:

1. Haber obtenido el título Universitario de Contador Publico

2. Acreditar experiencia suficiente –no inferior a un (1) año – en actividades relacionadas con la técnica contable en general

¿Es esta acreditación de competencia otra ingenuidad? ¿O una realidad mal interpretada? ¿O es una práctica negligente?

A propósito de competencias y competitividad profesional, el anterior Consejo Técnico de la Contaduría Pública (CTCP) –con su estilo filosófico y de extensos escritos– presentó una propuesta de tabla de honorarios haciendo una curiosa clasificación de actividades por áreas para las categorías de servicios que a su juicio son los que prestan los contadores. Así las cosas tenemos actividades del Área contable y financiera, del Área contabilidad de costos, del Área tributaria, de las Áreas de revisoría fiscal y auditoría, del Área administrativa, de Otras áreas, y unas Remuneración por Cargos cuya curiosidad consiste en que las remuneraciones de los servicios se hacen más altas a medida que se alejan de aquellas que son “propias del ámbito de la profesión” y que se estudian dentro de la disciplina contable y del aseguramiento.

¿Es esta otra confusión, ingenuidad o exabrupto? ¿O es la realidad de muchos Contadores Públicos retratada por unos pocos privilegiados?

Como estamos en un momento interesante de la profesión contable donde se dan los tres momentos con las tres pes de la realidad: aparición de Paradojas, cuestionamiento de Paradigmas y los peligrosos momentos de Parálisis, es bueno reflexionar a partir de un cuestionamiento de nuestra realidad:

¿Somos en verdad Contadores Públicos? ¿Se está aprendiendo Contabilidad de los negocios comerciales y empresariales, Contabilidad Financiera y Aseguramiento de Información en los Programas de Contaduría Pública?

¿Por qué los pocos cuestionamientos permitidos a los estudiantes solamente giran alrededor de miedos y temores por supuestas amenazas a la profesión (UDC por ejemplo)?

¿Por qué se sigue concitando al odio exagerado a las firmas extranjeras (UDC por ejemplo) en vez de entrar en argumentaciones fuertes con ellas?

¿Por qué en los programas de contaduría de muchas universidades públicas (UDC por ejemplo) se les quita la carga académica a catedráticos que no se dejan manosear en los procesos electorales internos?

Por qué sacarle el cuerpo al “Target” de la profesión que es la contabilidad financiera y el aseguramiento de información financiera e insistir en privilegiar la “contabilidad ambiental”, la “contabilidad social”, la eterna y banal discusión del “nacionalismo contable” y de “la contabilidad como ciencia” (UDC por ejemplo)

¿Por qué el nuevo CTCP parece un poco atemorizado y en actitud que se podría interpretar como dilatoria para emprender la confección de proyectos de convergencias con estándares internacionales?

¿Por qué no hemos podido elegir el cuarto miembro del CTCP? ¿Será legal lo que se actúe sin la presencia de la academia?

¿Por qué desperdiciar mentes brillantes en una reunión mensual para sancionar a contadores por “pecadillos estomacales” en una JCCP que no está diseñada para juzgar la falta idoneidad profesional y falta de competencia profesional, ni juzgar la continuas opiniones desinformativas de algunos colegas que se creen científicos, o profetas o gurúes?

¿Dónde están los avances de la ley 1314(ley de convergencia hacia estándares internacionales)? ¿Qué está pasando allí? ¿Un discurso fuerte y nada más?

¿Hablamos de la profesión de Contaduría Pública, de la Profesión Contable o de los oficios del Contador Profesional?

¿El sistema legal contable, con su atraso tecnológico y regulativo si esta adecuado para la convergencia hacia estándares internacionales?

¿Cuál es la realidad de los gremios de contadores? ¿A quién representan?

¿Preparadores, aseguradores y usuarios de información contable o de información financiera o “dueños de la contabilidad”?

¿Por qué no debatimos de cara al país y mostramos al país la realidad interna del CTCP, del JCCP y la realidad de lo contable dentro de las autoridades de supervisión?

¿Por qué nos da miedo decir que en la Revisoría Fiscal “hay que acercar lo formal a lo instrumental”?

¿Cómo abordar la auditoría interna y la auditoria basada en riesgos para un contador con formación en seguimiento a reglas específicas de los PUCs?

¿Y los programas de contaduría ya se sienten cómodos con lo de la formación por competencias? ¿Ya aplicaron las guías de educación contable de IFAC? ¿O tienen otras menos neoliberales?

¿O……. TODAVIA LA UVAS ESTAN VERDES?

Autor:

CP. Hernan A. Rodriguez G.
globaliconta.blogspot.com
Email:herodri@gmail.com

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